lunes, 17 de noviembre de 2008

Cuatrocientos Aniversario de la Fundación de las Tres Caídas de Triana.


Entre miles de devotos, llegados de todos lares, celebró el Señor de la Tres Caídas de Triana sus Cuatrocientos años de la hermandad. El Señor lleno el Barrio de elegancia y de saber estar, junto a él su banda que no cesó de tocar entre la admiración de propios y extraños.
Os dejo un video de la recogida en la Iglesia de Santa Ana, suena la marcha "Pureza".




Y así lo contó "El Llamador".

5 comentarios:

JuanFra Oreja dijo...

Ole, ole y ole mi Triana, si es que derrocha arte andando como ande, con el izquierdo, con los tres pasos... y ahora sobre los pies, madre mía, y yo en Madrid, sin poder ver al moreno.
Gracias patilla por acercarme al Señor.

Saludos

Noelia Jiménez dijo...

Fue tremendo. Pero tremendo. Parecía Semana Santa.

Caballa dijo...

Juanfra siento q te perdieras tan magnifica tarde. La verdad q se disfruto muchísimo.
Un saludo

Caballa dijo...

Noelia si q es cierto fue la salida perfecta, esa q todos los trianeros habían soñado. Muy bien organizado y sin dejar indiferente a nadie.

Trianeando dijo...

Espero, que lo hayas disfrutado tanto como.
Que grande, que grande . . !!

Yo, sin llegar a compartir la "nueva política" de mi Hermandad, creo que salida del pasado Sábado fue muy acertada.
Y discrepo con el que piense, que en ese día, teníamos que haber actuado como en Madrugá.
Siendo yo, el primero que coge la bandera cuando los "puristas" dicen que los pasos sólo andan pa´lante, que hacemos coreografías, que si llevamos muchas flores ...... po jí, es lo que hay, y al que no le guste que se dé la vuelta, si puede.

Pero el sábado era distinto,
el sábado fué pa Él,
pa darse er paseo que se dió,
Él, por su barrio,
Él, sin prisas, despacio, recreandose al ver a sus vecinos la cara y observar como sus calles no han cambiado tanto como le cuenta er cirineo cada mañana de Viernes Santo,
mientras Él, intenta levantar la cruz por nosotros.
Él, lentamente nos envolvió con su mirada, con su dulzura, mientras se asomaba en Rodrigo de Triana a esos patios antiguos, corrales de vecinos, que añoraba.
Para más tarde volver a la catedral de su Triana, a la casa de la Abuela Sta Ana y acostarse despierto después de lo soñado.
El sábado me crucé con Dios...... ibamos andando por Triana.

Besos y seguid disfrutando.