martes, 11 de noviembre de 2008

La Mujer Cofrade del S XXI.


Desde que las Cofradías se conocen como tal siempre ha existido cierto machismo que relegaba a unas pocas de actividades la labor de las mujeres. Muchas veces actuaban de simples consortes a la sombra y no saliéndose nunca del guión establecido.
Ese papel, afortunadamente, ha ido cambiando para convertirse en pieza fundamental en el engranaje de la maquinaria cofrade.
La mujer ha ido bebiendo de la sabiduría cofrade y ha ido encontrando su hueco, la posición merecida por sus facultades, por su preparación y por ser parte inalterable del mundo de las hermandades.
Ellas han ido colmando los distintos puestos de la jerarquía cofrade, enriqueciendo nuestras corporaciones que estaban ancladas en otros tiempos. Antiguamente solo ocupaban labores de costura, mesas petitorias, auxiliares de priostía y limpieza, solo dejándoles la oportunidad de opinar en círculos muy cerrados, siguiendo a pie juntillas la opinión de su pareja para no destacar. Verdaderas sumisas que muchas veces llegaban a las hermandades obligadas por imposición de su marido y ocupando el rol de inferioridad que imperaba en otras épocas. (No dudo que esto último siga pasando en muchas hermandades, de todo hay).

Las funciones que desempeñan las mujeres en el mundo cofrade son diversas y enriquecedoras, desde los grupos jóvenes, formación, caridad, captación, a los puestos relevantes en juntas de gobiernos y Consejos locales de HH y CC. También fuera de nuestras corporaciones encontramos mujeres comprometidas en el campo periodístico, pregoneras, integrantes de formaciones musicales etc.
Son ellas mismas las que se han labrado este camino que las ha situado donde se merecían, logrando sustituir con brillantez, en muchos casos, a hombres que no alcanzaban las expectativas que de ellos se esperaban. La mujer cuenta con la ventaja de saber en los errores que han caído los hombres en la dirección de sus queridas corporaciones, y nunca deben repetirse ni servirse de las hermandades como trampolín para promocionarse y revindicarse.

Ellas son las verdaderas integradoras del modelo de familia en el mundo de las hermandades, diversificando nuestras casas de hermandad y compartiendo los valores cristianos en la comunidad. No podemos perder la oportunidad de abrir nuevos horizontes, ni debemos cerrarnos en debates tan poco alentadores como los de la “mujer costalera”. Aunque parezca una posición machista no me parece el mejor sitio para ser ocupado por nuestras hijas, hermanas, novias o esposas. La valía de la mujer va mucho mas allá como para tener que recurrir al mundo del costal y la trabajadera, esto solo perjudica a todas las que luchan por causas importantes, sin tanto debate público, pero con mucho más valor para el crecimiento de la mujer cofrade y por ende de nuestras hermandades.


6 comentarios:

aiNOha dijo...

Se agradecen esas palabras, como mujer que soy, y cofrade. Pero aun nos queda mucho, y no hablo del tema del costal -que en ese tema soy algo machista y clásica- pero si en otros...

Un saludo

Caballa dijo...

Indudablemente estáis en el camino... Todo llegara cada dia dais un pasito más...

Un saludo.

Mujeres Cofrades de Cartagena dijo...

Estimado hermano en Cristo:

No entendemos en que sentido para ti una mujer que sea costalera, portapaso, cargadora, andera, horquillera, bancera, mujer de trono, etc. no ocupa el mejor sitio para ser desarrollado por una cofrade, ni compartimos tus argumentos sobre que aquellas que han optado por el "mundo del costal" perjudican a todas las que "luchan por causas importantes sin tanto debate público".

En nuestra Asociación son muchas las que jamás han tenido ni tendrán inquietud por portar un trono sobre sus hombros, sin embargo respetan y apoyan a aquellas cofrades que tienen la inquietud de expresar su fe portando los pasos sobre los que se procesionan las escenas y advocaciones con las que los cofrades rendimos culto público de la Pasión Muerte y resurrección de Cristo en Semana Santa.

Desde esta asociación hemos optado por el diálogo para compartir nuestras experiencias, y públicamente debatimos sobre lo que sentimos y anhelamos comos cofrades, intentando que la integración de la mujer, conseguida en muchos lugares de España, sirva de ejemplo para que todas las hermandades y cofradías de nuestro país acojan a la mujer en igualdad de derechos y obligaciones que los cofrades varones.

Por eso instituimos el "Premio PASOS", con el que esta asociación distingue a una cofradía, hermandad o institución cofrade española que haya realizado actuaciones a favor de la integración de la mujer como cofrade.

La Venerable Cofradía de la Preciosísima Sangre de Ntro. Sr. Jesucristo, de Valladolid, plasmó estas bellas palabras en su candidatura presentada en el año 2007 a la segunda edición al Premio PASOS: “Las Cofradías hemos de ser foco de unión, esperanza y ejemplo de modo de vida, llevando a nuestros hogares las enseñanzas diarias que nos da el Maestro. Hombres y mujeres somos iguales ante Él, seámoslo también ante nosotros mismos”.

Esperando que acojas este comentario como muestra de los sentimientos e inquietudes de un grupo de ilusionadas cofrades, recibe un fraternal saludo de las componentes de la asociación Mujeres Cofrades de Cartagena

http://www.mujercofradedecartagena.es/

Caballa dijo...

Creando ese premio os posicionáis al otro lado...vaya me parece mas una asociación de tono feminista...
Yo soy anti-premios ya sean cofrades o de otro ámbito.
Los homenajes y los premios en las cofradías se les dan a los titulares.
Seria muy largo explicarte la situación de la mujer cofrade en Sevilla en concreto. Y viéndolo desde fuera pueden verse muchos elementos discordantes.
Mi idea es de unión...y ustedes valoráis a la mujer cofrade...
Creo q discrepamos bastante sobre la formación de un hermandad. También comprendo q la idiosincrasia de la Semana Santa de Cartagena es totalmente distinta a la de Sevilla.
Espero q comprendas mis palabras, pero yo escribí este articulo para la SS de Sevilla, y de la baja Andalucía.
La Semana Santa de levante, castellana, del norte, poco o nada tienen q ver con la tipología de Andalucía occidental, siempre refiriéndome a la forma de manejar una hermandad durante el año.
Respeto lo q hacéis pero de ninguna manera lo comparto.
Un saludo.

Anónimo dijo...

Estimado Sr.
Menos mal que toda Andalucía no es Sevilla.
Desde Granada, nuestra Asociación de Mujeres Cofrades no nos "discriminamos nosotras mismas", al contrario tenemos hombres dentro de nuestra Asociación y lo único que se pretende es, desde el hacer de la HERMANDAD y de las lecturas de nuestro Señor, tener los mismos derechos y oportunidades que los hombres tienen en nuestras Cofradías y Hermandades. Entiendo que usted esto no lo llegue a comprender, pero en pleno S.XXI no puede usted pretender que la mujer quede para planchar trajes de su hijos, hermanos, novios, etc.
Yo soy costalera de un paso de Cristo y dentro de dos años, nos convertiremos en costaleras de un paso de Misterio. Y me siento muy orgullosa de ello y de que en mi Ciudad, como en otras muchas de esta Andalucía nuestra, no nos parezcamos a Sevilla.

Caballa dijo...

Sinceramente creo q no has leido el articulo.