viernes, 6 de junio de 2008

D Alberto Gallardo, Capataz de Sevilla.(Reeditado con el mp3 de lo sucedido)




Como os informe el día 2 tuve una Mudá. La mañana en Sevilla era radiante, la típica de un Domingo de Ramos. El bullicio llenaba las calles de Sevilla pues era un día en el que muchas Hermandades celebraban su Función Principal de Instituto.
Nuestra Mudá (las Aguas) comenzó a las once y media de la mañana, tras pasar lista, igualar y vestirnos. La cuadrilla avanzó por la Carretera Carmona buscando la Ronda de Mª Auxiliadora (La Trinidad). Allí me toco el relevo, aun frío me aferré a la trabajadera igual que he hecho desde el primer día que entre en un paso. Seguimos el recorrido avanzando hasta llegar a la altura de la Iglesia de los Gitanos. Allí se encontraban muchos de sus hermanos pues acababan de terminar los cultos. Al llegar nuestro paso al lateral de la puerta de la Iglesia pude ver desde dentro del paso una cara que me resultaba familiar.
Entre las maderas descubrí de quien se trataba. Era Alberto Gallardo, que estaba en su hermandad. Allí se fundió en un abrazo con el actual capataz de las Aguas (Gonzalo Carrión). Gonzalo fue peón suyo cuando Alberto fundo la cuadrilla de Hermanos Costaleros de las Aguas hace 25 años. Yo pensé que todo quedaría ahí, que Alberto vería discurrir el paso, pero no fue así. Gonzalo llamó a la trasera y dijo que nos iba a llamar Alberto Gallardo, mi cara fue un poema…
Alberto le dio al martillo y dijo “No ponerse que es mu molesto…” Nos contó que él fundo esa cuadrilla hace 25 años y con su voz rota nos dedico la levantá a nuestras familias para que el Cristo de las Aguas inundara nuestras casas de Salud. Yo ya no era persona…
El paso levanto al Cielo de Sevilla y Alberto dijo su “¡Venga de Frente!...” la cuadrilla salió con decisión, suave, despidiéndose lentamente…
La mudá acabó cerca de las 14:30 cuando llegó a la Capilla del Rosario y se subió al Cristo de las Aguas al paso.
Yo se que no iba el Cristo arriba cuando llamó Alberto, yo se que muchos me tacharán de idolatra, de místico y demás… pero aquellos momentos fueron tan mágicos, trajeron tantos momentos de sueños desde tan lejos… Noches de afición desde Ceuta entorno a un sentimiento, que se veían recompensadas un 2 de marzo de 2008.
Este año cumplo 12 años llevando a Cristo y María y ha sido el mejor regalo que me podían dar.

Un abrazo a todos los que se alegraron tanto como yo de que aquello sucediera.Y un abrazo a toda mi gente de "Las Aguas"


Por fin conseguí pasarlo a MP3...

5 comentarios:

SANTIAGO dijo...

yo también me alegro mucho compadre y casi te imagino viviendo aquello, esos momentos son ya para toda la vida y al que no lo entienda... pobrecillo

deCos_talero dijo...

Otra historia mas de las que a nosotros nos llena el alma y nos alimenta el corazon, esas que tanto esfuerzo, kilometros y kilometros, nos estan costando, pero cuando llegan se te olvida todo y solo queda esas lagrimas de felicidad que hacen que cualquier esfuerzo valga la pena.
Tu ya sabes que tus alegrias son tambien las mias, como las mias son tuyas en este mundillo el nuestro que pronto nos colmara de satisfacciones.
(oju que torpe soy y que trabajito me ha costado poder escribir el comentario)

Trianeando dijo...

A la gente buena como tú, siempre le llega la recompensa a tantos momentos difíciles pasados por perseguir su ansiado sueño.
Pués bien amigo Jorge, coge tu costal y ................ sueña.

P.D; Alguien que sueña, como tú, con ser los pies de Dios.

Besos, Alex.

Caballa dijo...

Gracias x estos comentarios...me llegan muy dentro del alma...xq sabeis las de trabas y vicisitudes q uno se encuentra en el camino...
X eso cuando a uno le pasa algo así sabe q no ha sido en balde.

Un abrazo y os quiero Cabrones!

Triana dijo...

Gracias Jorge, por esas hermosas palabras que dedicas a mi padre.
Verdaderamente ha sido muy emocionante escuchar su voz mandando un paso, aunque como muy bien dices, le falta el Santísimo Cristo de Las Aguas. Me ha traido muchos recuerdos de los primeros ensayos de esa pionera cuadrilla de hermanos costaleros, el frío del invierno, los naranjos de la Plaza del Museo, la humedad del almacén de aquella calle Betis.
Los que no están con nosotros y que desde el Cielo tienen un inmborrable recuerdo de aquellos tiempors duros pero a la vez hermosos, de inmborrable memoria.
Gracias por traerme el recuerdo de aquellos "niños" de Las Aguas, a quienes mi padre quería y sigue queriendo como si hijos de él fuesen.
Muchas gracias y que el Señor te muestre su rostro y la Virgen Santísima te proteja.
Besos.
Irene Gallardo.