
Dedicado a Antonio López, nazareno de Santa Cruz en el Cielo...



Sí, hoy 26 de Noviembre hace dos años que empezó esta andadura, algunas veces intermitente pero siempre fieles a todos. “Gominas Power” es la casa que nunca cierra, esa que está siempre abierta a la variedad de temas de una forma original y no ciñéndose nunca a las corrientes pseudo-ilustradas.
Este Blog sigue siendo un espacio libre sin ataduras de nombres y ni actos de cara a la galería. “Gominas Power” es un centro de esparcimiento hecho de una forma altruista, sólo así se puede entender la libertad de quien escribe y de los que lo leen.
Espero que cumplamos muchos más juntos y que sigan creciendo los “Gominas” de Jerez de la Frontera, Sevilla, El Puerto de Santa María, Ciudad Real, Almería, Granada, Málaga, Madrid, Córdoba, Cádiz, Badajoz y un largo etc. de lugares asiduos a esta casa tanto de internet como la real…
Casi 72.500 visitas que comparten una forma de sentir. Felicidades a todos por vuestra fidelidad.

Si hace unos días se nos concretaba el destino de Fray Carlos Amigo Vallejo, ahora nos llega otra gran pérdida, el fallecimiento de José Álvarez Allende, párroco de San Bernardo. Un gran revés para la Iglesia de Sevilla por lo que representaba Don José para su parroquia, la hermandad y el barrio de San Bernardo.
Si bien su procedencia era de tierras castellanas su corazón era totalmente del barrio de los toreros, luchando en lo social por sus vecinos y su bienestar, haciendo de la Iglesia un todo donde giraba la vida de los más cercanos. Tuvo la virtud de unir las tres partes: Parroquia, Hermandad y Barrio, tres factores, tres mundos a veces distantes y que el párroco consiguió mezclar, haciendo una misma baraja con un fin común.
La Iglesia nos deja pastores involucrados en su trabajo, unidos al compromiso que marcan las exigencias de ser guía de los cristianos que tantas veces nos ofuscamos en disputas sin sentido y que no nos conducen a nada. La responsabilidad de llevar las directrices espirituales de grupos de tan distinta procedencia hace que haya que aprender a remar para todos, doblando esfuerzos y no contentando a nadie sino aportando y con la verdad por delante, esa que hace a los curas únicos e irrepetibles entre los suyos.
La Iglesia ha crecido entorno a una sociedad llena de intereses y valores de dudosa moral, factores estos que muchas veces han salpicado a la institución. Muchos curas se han convertido en funcionarios de un estamento con la única meta de ir completando destinos, sin más ambiciones que ir apagando fuegos sin involucrarse. La determinación, la palabra, la actuación integra en sus ministerio como sacerdote son agentes fundamentales a la hora de llegar al pueblo cristiano y que algunos olvidan fácilmente.
El mundo gira sin remedio a generaciones sin modelo ni principios, donde la formación cristiana se diluye por otros intereses más materiales, no llegando a cuajar la conciencia de un individuo y conduciendo solamente al avance sin escrúpulos de una vida ruin marcada por objetivos.
La perdida de Don José y el legado que deja debe ser un acicate para todos aquellos que dirigen la Iglesia, marcando, orientando y llevándonos a Dios mediante la palabra y los hechos.
Así deberían ser todos los curas, gente sencilla y de pueblo que se les entiende todo y no tengan dobleces ni medias tintas. Esos curas que entregan sus vidas y que están a pie de obra y no a pie de protocolo buscando el momento aunque para ello se dejen mil cosas atrás.
La labor social de la Iglesia la marca las circunstancias de los lugares y de las épocas que les toca vivir a lo largo de todo el Mundo, no es lo mismo una actuación de un misionero en África que de un sacerdote ocupado en temas burocráticos, aunque sí debe ser el mismo grado de responsabilidad por aquello que representan. La labor social no siempre debe fundamentarse en la ayuda económica, los corazones de los cristianos necesitan el calor de quien los dirige y eso sólo se alcanza con la cercanía y sin destacarse como fríos directivos de una empresa, marcando las distancias y haciendo ver su autoridad pero no desempeñando todo aquello que esa posición exige.
El cielo abrió ayer las puertas a un hombre cristiano que hizo ver a Dios en todo momento a un barrio entero, sin más ayuda que su alma cristiana repleta de voluntad y de buenas acciones. Ahora cruzas tú Puente de San Bernardo, sin la ayuda de los nazarenos cirineos que nos hacían ver cada Miércoles Santo que sabias donde tenias que estar en cada momento, ahora se abren las puertas de la Gloria pero tu sello se mantendrá por siempre en San Bernardo. Descanse en Paz Don José Álvarez Allende.



Se venden la dignidad a cambio de poder, se vende el alma por la fortuna, se vende la decencia por la riqueza, se vende la belleza por el interés, se venden el saber por el estar, se vende el dulce por obtener… se vende el corazón por un provecho… aunque se pierda todo por un momento, siempre habrá un aroma y un instante que se haga eterno pese a no tenerlo…


Jesús en su Prendimiento es obra de Antonio Joaquín Dubé de Luque (1990). Las imágenes secundarias son obras del mismo autor (1992-2000), excepto San Pedro que es obra de Jesús de Perceval y del Moral (1948) y remodelado por Antonio Joaquín Dubé de Luque (1993).
El paso de misterio es de estilo neobarroco y es obra de Francisco José Verdugo, estando actualmente en fase de ejecución. La talla de las cartelas e imágenes son obra del imaginero Fernando Murciano.
Al martillo David Marín Pérez.
Acompaña musicalmente al misterio la Agrupación Musical "Ntro Padre Jesús de la Pasión" de Linares (Jaen).
Os dejo un video del misterio por la Calle Real de Almería. Suena la marcha "Oración" (José M. Mena Hervás).





La cultura cofrade se está contagiando a pasos agigantados de la sociedad de consumo, lo que antes era tradición y artes que pasaban de padres a hijos ahora se han convertido en una serie de souvenirs que esperan a que esos “capillitas”, que actuando como gallinas sin cabeza hacen acopio de todo tipo de imágenes de serie, bordados “plastiqueros” de maquina y “medalleos” varios…
Las tiendas cofrades han pasado de hacer capirotes en cuaresma a vender “merchandising” a todo aquel despistado que el resto del año se dedica al coleccionar una serie de abalorios sin ningún tipo de uso y que decoran sus casas como si fuera la de un “vidente” de pueblo. Algunos, en vez de habitaciones manejan dependencias del mismísimo Palmar de Troya, imágenes, fotos, pintura al más puro estilo “gore” que decoran todas las estancias de sus casas. No dudo que una foto (en condiciones), una pintura o una imagen (de una relativa calidad, no bocetos del miedo), incluso un cartel pueden decorar una habitación y ser referencia de devoción de un hogar, pero de ahí a lo que cada día más se están convirtiendo la decoración de un “cofrade”.
Quizás la globalización de los “capillitas” tenga un doble efecto; por un lado el bueno, aquel que se fija en aquello que lo puede hacer crecer como hermandad, aportando beneficios en lo patrimonial y en lo social, y por otra lado, ese que solo se queda con el envoltorio, con una serie de nombres y una serie de obras que repite sin cesar. Estos últimos terminan aburriendo a los 10 minutos de tertulia, porque en cuanto no aparecen A o B que es hasta donde llega su conocimiento se dedican a empujar ensaladilla rusa con los picos…
El mundo de papel, los libros interesantes (que no son los que vienen súper presentados con unas pastas monísimas), aquellos que edita la universidad, esos que están fundamentados en la investigación y en la documentación, parece que no interesan a los nuevos “capillitas”…
Un mundillo cofrade con dos polos negativos; el amante del souvenirs o el amante de las marquitas (ese manto es obra de… uuuhhh que categoría) y no saben diferenciar tres obras de un mismo autor, ni la calidad de una obra de arte sino lleva apellido.
Resumiendo, que el buen gusto y el criterio no abunda entre estos pseudo coleccionistas herederos del Papa Clemente…




