Mostrando entradas con la etiqueta Capataces y Costaleros. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Capataces y Costaleros. Mostrar todas las entradas
viernes, 17 de junio de 2011
martes, 24 de mayo de 2011
domingo, 8 de mayo de 2011
La Cena en Santa Catalina...
Y los sones de las Cigarreras... con la marcha "Jesús en su Prendimiento"...
Etiquetas:
Capataces y Costaleros,
Cofradías Sevilla
viernes, 6 de mayo de 2011
Doña Guiomar-Zaragoza...
Suena "Un Rosario de Sol"
Etiquetas:
Capataces y Costaleros,
Cofradías Sevilla
martes, 3 de mayo de 2011
jueves, 7 de abril de 2011
martes, 26 de octubre de 2010
jueves, 17 de diciembre de 2009
Cruzcampo, Bebida Oficial de los Costaleros de Sevilla.

Se han olvidado de nosotros los costaleros. Se han acordado de la Pasión, pero no han recordado esos esqueletos de sueños que son las parihuelas de ensayo y todo lo que sucede alrededor de ellas siempre bañado por su delicioso refresco de cebada Cruzcampo.
¿Qué serían los ensayos sin esos cubos donde esperan tantos botellines fresquitos? Hemos crecido de la mano y ahora nos sentimos desamparados en tan bello anuncio…Huérfanos de esa Cruzcampo que nos patrocina sin saberlo. Yo sé que pueden solucionarlo y que pronto se darán cuenta que formamos parte de ellos…
¿Qué serían los ensayos sin esos cubos donde esperan tantos botellines fresquitos? Hemos crecido de la mano y ahora nos sentimos desamparados en tan bello anuncio…Huérfanos de esa Cruzcampo que nos patrocina sin saberlo. Yo sé que pueden solucionarlo y que pronto se darán cuenta que formamos parte de ellos…
martes, 16 de junio de 2009
Por un Puñado de Sueños...

La perspectiva del tiempo te muestra con claridad las distintas motivaciones de los capataces de hoy. Los años y la experiencia te hacen ver el amplio catalogo de métodos que se utilizan a la hora de interpretar el trabajo costalero.
Muchos de los capataces de hoy aplican las formas aprendidas en sus tiempos de costalero (expresiones, forma de igualar, manera de hacer la ropa, ensayos etc), otros aún no han dejado la costalería y aplican todo aquello que siguen aprendiendo, sin renunciar a sus formas (cada uno tiene un carácter y una personalidad) pero sin dejar de avanzar por el bien de su cuadrilla. Los antiguos suelen ser menos receptivos (no siempre) y rechazan las ayudas de la gente más joven, dudando o temiendo de ese potencial.
Sería interminable señalar y marcar las formas de trabajar de cada uno de los estilos que he visto, pero como en todas las facetas de la vida nunca se deja de aprender y descubrir estilos nuevos.
Las técnicas de trabajo pasan a un segundo plano cuando encuentras gente que ya las tienen claras (o al menos tienen ciertas nociones). Las motivaciones son comunes y el objetivo a alcanzar el mismo, buscar una cuadrilla de amigos que sumen sus experiencias con el fin de ser los pies del Señor y de su Bendita Madre de una forma anónima pero comprometida. Para llegar a tener un grupo así es fundamental ser uno más y compartir algo más que una hora de ensayo. Aunque parezca mentira los métodos de hacer “piña” actuales son calcados a los que se utilizaban con los profesionales, los sitios de “reunión” son el lugar perfecto para socializar e integrar todos aquellos que conforman una cuadrilla. "El Colmo", "El Portela", "Silva" ó "La Moneda" eran ejemplos de sitios de “reunión” y hoy en otras ciudades y en otros lugares con distintos nombres se sigue llegando a la gente de debajo de la misma forma. Sin teléfonos, sin buscar a la gente desesperadamente, los costaleros acuden buscando una misma forma de interpretar la pasión por el oficio. La convivencia y el trato marcan el carácter de una cuadrilla, siendo un ensayo una excusa perfecta para compartir y aportar, creando y forjando el alma del grupo por encima de todo.
El andar llegará sólo porque la idea de todos es la misma, las exigencias serán las que tengan que ser y nada cambiará el concepto. Este es el prototipo de cuadrilla que marca y deja huella, perdurando en el tiempo porque ese espíritu no es efímero para un día o una salida, esa actitud será el sello de identidad allá donde vaya.
Así he visto crecer una cuadrilla, alimentándose de la humildad, el gusto por el trabajo, la convivencia y por encima de todo “Cuadrilla de Amigos”.
Dedicado al clan de “La Garrocha” de Jerez de la Frontera.
Muchos de los capataces de hoy aplican las formas aprendidas en sus tiempos de costalero (expresiones, forma de igualar, manera de hacer la ropa, ensayos etc), otros aún no han dejado la costalería y aplican todo aquello que siguen aprendiendo, sin renunciar a sus formas (cada uno tiene un carácter y una personalidad) pero sin dejar de avanzar por el bien de su cuadrilla. Los antiguos suelen ser menos receptivos (no siempre) y rechazan las ayudas de la gente más joven, dudando o temiendo de ese potencial.
Sería interminable señalar y marcar las formas de trabajar de cada uno de los estilos que he visto, pero como en todas las facetas de la vida nunca se deja de aprender y descubrir estilos nuevos.
Las técnicas de trabajo pasan a un segundo plano cuando encuentras gente que ya las tienen claras (o al menos tienen ciertas nociones). Las motivaciones son comunes y el objetivo a alcanzar el mismo, buscar una cuadrilla de amigos que sumen sus experiencias con el fin de ser los pies del Señor y de su Bendita Madre de una forma anónima pero comprometida. Para llegar a tener un grupo así es fundamental ser uno más y compartir algo más que una hora de ensayo. Aunque parezca mentira los métodos de hacer “piña” actuales son calcados a los que se utilizaban con los profesionales, los sitios de “reunión” son el lugar perfecto para socializar e integrar todos aquellos que conforman una cuadrilla. "El Colmo", "El Portela", "Silva" ó "La Moneda" eran ejemplos de sitios de “reunión” y hoy en otras ciudades y en otros lugares con distintos nombres se sigue llegando a la gente de debajo de la misma forma. Sin teléfonos, sin buscar a la gente desesperadamente, los costaleros acuden buscando una misma forma de interpretar la pasión por el oficio. La convivencia y el trato marcan el carácter de una cuadrilla, siendo un ensayo una excusa perfecta para compartir y aportar, creando y forjando el alma del grupo por encima de todo.
El andar llegará sólo porque la idea de todos es la misma, las exigencias serán las que tengan que ser y nada cambiará el concepto. Este es el prototipo de cuadrilla que marca y deja huella, perdurando en el tiempo porque ese espíritu no es efímero para un día o una salida, esa actitud será el sello de identidad allá donde vaya.
Así he visto crecer una cuadrilla, alimentándose de la humildad, el gusto por el trabajo, la convivencia y por encima de todo “Cuadrilla de Amigos”.
Dedicado al clan de “La Garrocha” de Jerez de la Frontera.
viernes, 20 de febrero de 2009
¿Te Faltan Costaleros?

Muchos de los capataces que se quejan de la falta de costaleros en las igualás no se dan cuenta que sólo desempolvan los cuadrantes antes de cuaresma. Los teléfonos empiezan a sonar ahora, cuando el tiempo apremia, el resto del año apenas se ha trabajado la cuadrilla. Este trabajo que se demanda no sólo consiste en convivencias con aquellos más afines al cuerpo de capataces, este trabajo debe estar vinculado con la afición a las trabajaderas, a seguir inculcando el oficio a todos aquellos que no son tan cercanos, a los que callados aguardan su oportunidad.
Quizás para ser capataz hacen falta innumerables condiciones, muchas de ellas curtidas por trabajos bien hechos. Pero no menos importantes deben ser las experiencias sociales con personas de distintas condiciones, conociéndolos, dándoles sus sitios, sabiendo interpretar sus inquietudes para incorporarse a las trabajaderas. Sin duda alguna los que tienen costaleros de sobra pueden buscar un perfil de costalero afín a su personalidad, próximos a sus formas y a su carácter, pero aquellos que cuentan con pocos efectivos en los cuadrantes deben dar su lugar a todos los miembros de su cuadrilla, sintetizando sus personalidades y aprovechando todo aquello que puedan aportar aunque parezca insignificante.
Quizás para ser capataz hacen falta innumerables condiciones, muchas de ellas curtidas por trabajos bien hechos. Pero no menos importantes deben ser las experiencias sociales con personas de distintas condiciones, conociéndolos, dándoles sus sitios, sabiendo interpretar sus inquietudes para incorporarse a las trabajaderas. Sin duda alguna los que tienen costaleros de sobra pueden buscar un perfil de costalero afín a su personalidad, próximos a sus formas y a su carácter, pero aquellos que cuentan con pocos efectivos en los cuadrantes deben dar su lugar a todos los miembros de su cuadrilla, sintetizando sus personalidades y aprovechando todo aquello que puedan aportar aunque parezca insignificante.
Para que los capataces sean capaces de transmitir deben forjar sus enseñanzas bajo las trabajaderas, conociendo el oficio desde adentro, sabiendo lo que demanda una cuadrilla en cada momento y siendo consciente que siempre podrá haber muchos costaleros que sin haber levantado nunca un martillo pueden darles lecciones. Porque el oficio, pese que a muchos les pese, se crea desde dentro, ¿Quién puede hablar de cómo va su gente si nunca ha ocupado las trabajaderas? ¿Esas técnicas de las que presumen son aplicables tras muchas horas bajo un paso?
Los que acuden a una igualá asumen todo aquello que un capataz exige en su trabajo (horarios, costales, órdenes), pero a la vez, esa frialdad en los requerimientos deben ir acompañada de lo humano, de sentirse identificado con su devoción, de ser uno más del grupo, sabiendo que se le reconoce y siendo compañero. Esas son las premisas que debe cumplir un costalero pero siempre a sabiendas de que el capataz es el responsable de mantener ese equilibrio entre el trabajo y el trato.
Aquellos que en estos días ocuparan por primera vez una trabajadera deben ser mimados, educados no solo en el lenguaje costalero, sino haciéndoles ver la importancia de trabajar en grupo buscando un fin común. Este objetivo no debe ser otro que el de manifestar nuestra fe a través de nuestros costales, recogiendo el testigo de esta tradición centenaria.
La juventud anda perdida engullida por una sociedad que camina deprisa y a la hora de transmitir nuestras costumbres debemos tener presente que no tienen ningún modelo, que tendremos que moldear, sin prisas, una serie de actitudes que muchas veces se alejaran de los conceptos de la costalería. La línea a seguir nadie la sabe, pero es importante mirarse hacia el interior y ser cauto a la hora de ponerse en la delantera de un paso, asumiendo las limitaciones y sopesando si verdaderamente está capacitado para desempeñar todo ese sin fin de detalles que conforman el ser “Capataz”.
viernes, 23 de enero de 2009
lunes, 12 de enero de 2009
miércoles, 17 de diciembre de 2008
Primera Igualá del Año en Jerez de la Frontera.

Ayer por la noche se habría el ciclo de igualás para el 2009 en Jerez de la Frontera.
La cuadrilla de María Santísima de los Dolores comenzaba su andadura 2009, comandados de nuevo por su capataz D. Tomás Sampalo. La fría noche no fue impedimento para que la cuadrilla completa se presentara a dicha cita. Una cuadrilla joven en su andadura pero con mucho conocimiento del oficio demostró que su compromiso va más allá del día de la salida y de los ensayos.
La cuadrilla de María Santísima de los Dolores comenzaba su andadura 2009, comandados de nuevo por su capataz D. Tomás Sampalo. La fría noche no fue impedimento para que la cuadrilla completa se presentara a dicha cita. Una cuadrilla joven en su andadura pero con mucho conocimiento del oficio demostró que su compromiso va más allá del día de la salida y de los ensayos.
Etiquetas:
Capataces y Costaleros,
Jerez de la Frontera
lunes, 24 de noviembre de 2008
Torralbo, el Último de Los Ratones. El Recuadro, Antonio Burgos.

Era 1945 y era Domingo de Ramos. Llovió. La Amargura se quedó sin salir. El capataz Rafael Franco le apuntó el jornal a su cuadrilla y los mandó a su casa. Los citó el Lunes en la Vera Cruz. Y sacaron la Vera Cruz. Y el Martes sacaron La Candelaria. Y el Miércoles, Los Panaderos. Y cuando acababan de entrar el palio de la Virgen de Regla, Rafael citó a la cuadrilla para el día siguiente, a las 9 de la mañana, en San Pedro. A las 9 de la mañana de un Jueves Santo. Y el costalero Manuel Torralbo, Triana pura, se atrevió a decirle:
—Rafael, ¿a las 9 de la mañana? ¿Es que vamos a barrer las calles?
No. Iban a sacar La Amargura, que como no había podido salir el Domingo, lo hacía el Jueves por la mañana, en aquella Semana Santa tan viva y vivida, tan poco reglamentada. Pero sólo cuando, rotos y muertos de sueño, los peones ya estuvieron en San Pedro les dijo Franco que iban a sacar La Amargura. La pasearon por la mañana antigua de mantillas. Entraron a las 4 de la tarde. Y Rafael les dijo:
—Pues ahora nos vamos a Montensión.
—¿Sin almorzar?
—Ya os darán allí un bocadillo.
Y sacaron Montensión. Y entraron el palio del Rosario a la 1 de la madrugada del Viernes. Y les dijo el capataz:
—Ea, ahora nos vamos para el Gran Poder. Y cuidaíto con lo que se habla, que a nadie se le ocurra decir que ustedes eran los de esta mañana en La Amargura.
Y sacaron El Gran Poder. Y una vez dentro el palio de Mayor Dolor y Traspaso, se echaron a dormir por los portales, porque a las 4 tenían que sacar La Carretería, donde Rafael igualaba a sus Ratones de palio en el barco, para que saliera mejor por aquella puerta. Cuando entró La Carretería, la misma cuadrilla de Rafael Franco había sacado cuatro cofradías en menos de 40 horas. ¡Y sin relevos ni costaleros de refresco!
¿Cómo podía obrarse aquel milagro? Gracias a unos artistas así de chiquetitos que tenía Rafael Franco de peones: Los Ratones. La cuadrilla de palio de más baja estatura que nunca hubo. Así trabajaba con tanta gracia y casta. Cómo sería de bajita, que cuando le pidió trabajo a Franco tras la muerte de Angelillo, a Romerito el Figura, que iba en la última de palio en la cuadrilla de la Puerta Osario, lo igualó en la primera de Los Ratones. Y a El Boli, que iba en la última con Ariza, también lo igualó en esa primera de ensueño, con Manolín Barroso, con Juan Cruz, con Valentín Murcia y con Eduardo Vargas, a quien algunos proclaman verdadero creador de la voz de «Al Cielo con Ella».
En esa cuadrilla de seda y sándalo, en esos míticos Ratones, iba igualado el arte de Manuel Torralbo Rodríguez, costalero de Triana. De costero. Le gustaba llevar el faldón recogido, para que se viera que iba trabajando de verdad, sin aliviarse. Como todos aquellos grandes artistas. Como esa última de leyenda, con Antoñito, Vinagre y Barrera. Como todo el cuadrante que aún recuerdan los tinglados del muelle y las saetas de los balcones: Castillo, Boza, Cuenca, Pavía, Gracia, León, Manzano, Vega, Trigo, Acosta, Oliva, Domínguez, Reyes, Ojeda, Silva, Albarrán, El Loco...
Rafael Franco, con su terno negro y su señorío, se nos fue hace ya el tiempo que proclama un azulejo con su nombre en la esquina del Palquillo. El único capataz que durante cuatro Madrugadas sacó al mismo tiempo el Gran Poder y la Macarena. Por la rampa de la salida de una capilla, los peones de Los Ratones, la mejor cuadrilla de palio que nunca hubo, se nos fueron yendo, uno tras otro, de la corrida de la vida.
De Los Ratones sólo vive ya Manuel Torralbo. Aquellos alados pies con alpargatas hace ya años que no pueden andar. Aquella cintura que acariciaba el bamboleo de las caídas de palio va ahora en una silla de ruedas. Hasta Triana quiero que le llegue hoy, Torralbo, el homenaje del recuerdo a tanta perfección en el trabajo. Yo sé que cuando Torralbo va con su silla de ruedas, desde los martillos del cielo se oye la voz de terno negro de su capataz Rafael Franco, que le sigue diciendo, como mandaba las levantás a pulso:
—¡Que no se vea subir!
Yo sí veo ahora subir, Torralbo, la vieja casta del peón trianero de la cuadrilla de Los Ratones. ¡Óle ahí la gente güena!
Antonio Burgos. ABC de Sevilla, El Recuadro, 24 de Noviembre de 2008.
Historias como estas hacen grande a la gente del costal y la trabajadera. Las andanzas de los costaleros antiguos de Sevilla llenan los corazones de los que continúan hoy el camino que trazaron ellos. Los profesionales forjaron este divino oficio y son el espejo de honradez y trabajo en el cual deben mirarse las nuevas generaciones.
Antonio Burgos ha dado el perfil más emotivo y humano de Torralbo, ese que va más allá de la oscuridad de las parihuelas, ese que habla de la obediencia y el compromiso del costalero con su capataz, ese que nunca tenia un No, ese que confiaba ciegamente en su capataz porque sólo él le daba la oportunidad de aliviar sus penurias económicas.
Las exigencias de hoy son mucho más livianas, pero el fondo es el mismo, no ha cambiado ni la esencia ni el espíritu que ha perdurado en el tiempo.
Gracias Señor Burgos por este regalo en Noviembre.
domingo, 12 de octubre de 2008
Patrona de Capataces y Costaleros: Madre de Dios del Rosario.


Madre de Dios del Rosario hará su salida procesional esta tarde a las 19:30 desde la Parroquia de Señora Santa Ana de Triana.
Al martillo este año irá D Rafael Díaz Palacios.
Al martillo este año irá D Rafael Díaz Palacios.
Etiquetas:
Capataces y Costaleros,
Cofradías Sevilla
viernes, 6 de junio de 2008
D Alberto Gallardo, Capataz de Sevilla.(Reeditado con el mp3 de lo sucedido)



Como os informe el día 2 tuve una Mudá. La mañana en Sevilla era radiante, la típica de un Domingo de Ramos. El bullicio llenaba las calles de Sevilla pues era un día en el que muchas Hermandades celebraban su Función Principal de Instituto.
Nuestra Mudá (las Aguas) comenzó a las once y media de la mañana, tras pasar lista, igualar y vestirnos. La cuadrilla avanzó por la Carretera Carmona buscando la Ronda de Mª Auxiliadora (La Trinidad). Allí me toco el relevo, aun frío me aferré a la trabajadera igual que he hecho desde el primer día que entre en un paso. Seguimos el recorrido avanzando hasta llegar a la altura de la Iglesia de los Gitanos. Allí se encontraban muchos de sus hermanos pues acababan de terminar los cultos. Al llegar nuestro paso al lateral de la puerta de la Iglesia pude ver desde dentro del paso una cara que me resultaba familiar.
Entre las maderas descubrí de quien se trataba. Era Alberto Gallardo, que estaba en su hermandad. Allí se fundió en un abrazo con el actual capataz de las Aguas (Gonzalo Carrión). Gonzalo fue peón suyo cuando Alberto fundo la cuadrilla de Hermanos Costaleros de las Aguas hace 25 años. Yo pensé que todo quedaría ahí, que Alberto vería discurrir el paso, pero no fue así. Gonzalo llamó a la trasera y dijo que nos iba a llamar Alberto Gallardo, mi cara fue un poema…
Alberto le dio al martillo y dijo “No ponerse que es mu molesto…” Nos contó que él fundo esa cuadrilla hace 25 años y con su voz rota nos dedico la levantá a nuestras familias para que el Cristo de las Aguas inundara nuestras casas de Salud. Yo ya no era persona…
El paso levanto al Cielo de Sevilla y Alberto dijo su “¡Venga de Frente!...” la cuadrilla salió con decisión, suave, despidiéndose lentamente…
La mudá acabó cerca de las 14:30 cuando llegó a la Capilla del Rosario y se subió al Cristo de las Aguas al paso.
Yo se que no iba el Cristo arriba cuando llamó Alberto, yo se que muchos me tacharán de idolatra, de místico y demás… pero aquellos momentos fueron tan mágicos, trajeron tantos momentos de sueños desde tan lejos… Noches de afición desde Ceuta entorno a un sentimiento, que se veían recompensadas un 2 de marzo de 2008.
Este año cumplo 12 años llevando a Cristo y María y ha sido el mejor regalo que me podían dar.
Un abrazo a todos los que se alegraron tanto como yo de que aquello sucediera.Y un abrazo a toda mi gente de "Las Aguas"
Nuestra Mudá (las Aguas) comenzó a las once y media de la mañana, tras pasar lista, igualar y vestirnos. La cuadrilla avanzó por la Carretera Carmona buscando la Ronda de Mª Auxiliadora (La Trinidad). Allí me toco el relevo, aun frío me aferré a la trabajadera igual que he hecho desde el primer día que entre en un paso. Seguimos el recorrido avanzando hasta llegar a la altura de la Iglesia de los Gitanos. Allí se encontraban muchos de sus hermanos pues acababan de terminar los cultos. Al llegar nuestro paso al lateral de la puerta de la Iglesia pude ver desde dentro del paso una cara que me resultaba familiar.
Entre las maderas descubrí de quien se trataba. Era Alberto Gallardo, que estaba en su hermandad. Allí se fundió en un abrazo con el actual capataz de las Aguas (Gonzalo Carrión). Gonzalo fue peón suyo cuando Alberto fundo la cuadrilla de Hermanos Costaleros de las Aguas hace 25 años. Yo pensé que todo quedaría ahí, que Alberto vería discurrir el paso, pero no fue así. Gonzalo llamó a la trasera y dijo que nos iba a llamar Alberto Gallardo, mi cara fue un poema…
Alberto le dio al martillo y dijo “No ponerse que es mu molesto…” Nos contó que él fundo esa cuadrilla hace 25 años y con su voz rota nos dedico la levantá a nuestras familias para que el Cristo de las Aguas inundara nuestras casas de Salud. Yo ya no era persona…
El paso levanto al Cielo de Sevilla y Alberto dijo su “¡Venga de Frente!...” la cuadrilla salió con decisión, suave, despidiéndose lentamente…
La mudá acabó cerca de las 14:30 cuando llegó a la Capilla del Rosario y se subió al Cristo de las Aguas al paso.
Yo se que no iba el Cristo arriba cuando llamó Alberto, yo se que muchos me tacharán de idolatra, de místico y demás… pero aquellos momentos fueron tan mágicos, trajeron tantos momentos de sueños desde tan lejos… Noches de afición desde Ceuta entorno a un sentimiento, que se veían recompensadas un 2 de marzo de 2008.
Este año cumplo 12 años llevando a Cristo y María y ha sido el mejor regalo que me podían dar.
Un abrazo a todos los que se alegraron tanto como yo de que aquello sucediera.Y un abrazo a toda mi gente de "Las Aguas"
Por fin conseguí pasarlo a MP3...
jueves, 5 de junio de 2008
miércoles, 4 de junio de 2008
Sangre Roja, "Cuadrilla de Amigos".
Os dejo un MP3 de la Cena por Tornería en este Corpus 2008...(Muy Recomendado). Suenan las marchas "Compasión" y "La Saeta".
Gracias por dejarme compartir vuestra Gloria y abrirme las puertas de vuestra casa.
LMS.
Etiquetas:
Capataces y Costaleros,
Corpus,
Jerez de la Frontera
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




















