Olvidar la distancia en un segundo, sin nunca despedirse del todo, escapar para volver a la emoción del reencuentro, aluvión de sensaciones que nunca se clausuran… Recuerdos hechos presente por la gozosa sensación del triunfo a la nostalgia, de nunca agotar la fuente de la esperanza, esa que nos mantiene la memoria siempre viva pese a la soledad de la lejanía. Cuando nuestra mente se ofusque y llene de nieblas la certeza siempre habrá alguien unido a la realidad de los sentimientos vividos, aquellos que perduran en el tiempo y te mantienen eternamente en el presente.
Aunque pasaran mil años y perdiéramos el aliento, aunque jamás llegaremos a ser genios ni maestros, apareceremos de nuevo, como llegados de un sueño, reviviendo entre sonrisas la hermosura del recuerdo…
Aunque la mente se resienta, enterrando los cimientos, aunque tu vida se acomode, distanciando los momentos, siempre volverás al redil de un pasado dulce y quieto, esperando con calma y sin miedo hacer nuevo lo viejo.
Aunque nadie sepa interpretar las palabras ni los gestos, aunque se salpiquen de sinsabores, busca en tus adentros, alcanzando la presencia de quien se entregó por entero al compromiso de la amistad, fanal del mas puro sentimiento.
Aunque te inunde la realidad de desasosiego y tormento, aunque las lágrimas mojen tu corazón como un aguacero, refúgiate, regresa a ese para ti confortador y conocido puerto, bahía donde enjuagar tus heridas y sanar tantos lamentos.
Aunque el muro del compromiso te mantenga prisionero, aunque nadie aprecie el poner tu vida de nuevo a cero, regresa a tu principio, luz mañanera llena de reflejos, renacer de un día, despojado de absurdos complejos.
Aunque pienses que alcanzaste la plenitud y el respeto, aunque nada motive el valor de tantos pensamientos, acudirás al pasado, empujado por el suave susurro del viento, brisa de quien te vio crecer, con la fidelidad de un escudero.
Aunque no reconozcas las carencias de tu mundo perfecto, aunque nadie te ofrezca ser parte de su vida y su pasajero… Deberás confesarme que para lo cotidiano no estás hecho, pero nada te hará renunciar al amigo del alma y compañero…
Dedicado a todos los que aprovechan el verano para reencontrarse con los amigos y los recuerdos, para aquellos que siempre tienen presente lo mejor del pasado, melancolía verdadera, testigos únicos que recopilan un joyero con momentos irrepetibles, al cual debemos acercarnos siempre que olvidemos de donde venimos y cuando estemos repletos de añoranza… y en especial a aquellos ceutíes que aun viviendo por el mundo guardan el acaudalado tesoro de la amistad en su ciudad.
Parecía una anécdota, un nuevo órdago para intentar sacarnos más dinero por parte del gobierno marroquí, un nuevo desaire del vecino que no entiende el sentido de la palabra convivencia y a la vez es incapaz de pensar en las consecuencias de acciones absurdas. Así estaba la situación cuando llegué a Melilla, recién comenzado el Ramadán, con la regata melillense en plena competición (lujo absurdo) y con la sensación de que en esta ciudad no pasa el tiempo.
Buscar señas de identidad del melillense o profundizar sobre la defensa y formas de manifestarse por los intereses como pueblo es complicado. El carácter del ciudadano de Melilla es más frío que el ceutí y resulta, en cierta manera, como escarmentado de un catálogo de sucesos parecidos, volviéndolo pasivo ante los acontecimientos y con la aparente inseguridad de tener el enemigo en casa (no los veo nada sofocados, se han acostumbrado a estos pulsos y la población de sin papeles marroquíes residentes en Melilla es bastante numerosa).
La lejanía de la península y el alto coste de los medios de comunicación han hecho de los melillenses un pueblo muy relacionado con Marruecos, siendo el espacio de ocio y recreo habitual. Por esa razón la sensación es extraña, ocultando la realidad por miedo a no poder disfrutar de los fines de semana y de obligarlos a buscar otras alternativas.
Pero no va mucho más allá la clase política de Melilla, oculta en la sombra de un interés electoral y que sólo sale a la palestra intentando maquillar y sin aportar soluciones. Un partido conservador en el poder debe refrendar unos principios e ideales por la defensa de la ciudad que gobierna. En el Palacio de la Asamblea de la ciudad apenas se respira preocupación, cuando el gobierno local debería estar volcado en el futuro y en la prosperidad de todos, se limitan a dejarse ver en actos sociales o culturales, evitando responder con contundencia a un problema latente.
Mientras tanto, la orfandad de la Delegación del Gobierno se intensifica por días, escondidos, en un papel secundario y esperando órdenes de Madrid. El partido socialista se gana a pulso su desprestigio en ambas ciudades autónomas, apoyados por la ausencia agosteña de los miembros del gobierno a nivel nacional (Moratinos, Aído, Zapatero…), esquivando un tema de primer orden y posponiéndolo hasta el 23 de agosto, fecha en la que el Ministro Rubalcaba viajará hasta Rabat, una posible solución (bajada de pantalones, más ayuda a Marruecos y vuelta a Madrid a expresar una ficticia normalidad).
Indisciplina, falta de responsabilidad, orden de prioridades, desgobierno, abandono de funciones… ¿Cómo le podemos llamar? Y mientras la oposición se balancea buscando culpables políticos y no ofreciendo respuestas (González Pons, vicesecretario del PP, vino a decir más de lo mismo, haciendo la ruptura del ayuno como acto de cara a la galería con la comunidad islámica melillense). Aznar apareció, y una visita de apoyo de un ex presidente fue utilizada por el gobierno socialista como excusa para politizar más la crisis, sirviéndole para despistar la incapacidad de actuación (siempre apoyados por sus medios de cabecera).
La solución será contentar al país vecino con nuevas ventajas y ayudas, mientras ellos seguirán pintándonos la cara, encumbrándose como un ejemplo y un crisol de libertades, acusándonos a nivel internacional de nuestro trato con ellos, cuando únicamente buscan una mecha para la enésima reivindicación de Ceuta y Melilla.
En conclusión, hasta el día 23 no recibiremos respuestas, el comercio de la ciudad se resiente a pasos agigantados (el verano es una fecha fundamental para las ventas y la frontera es el oxígeno para los negocios melillenses). ¿Nos compensarán las deudas la autista Ciudad Autónoma? ¿Sabe Rubalcaba las consecuencias económicas de posponer la reunión? Todos a la espera y a expensas de un régimen autoritario imperante en Marruecos, donde la principal arma es amedrentar a nuestro frágil gobierno.
Imposiciones, exigencias y privilegios inmerecidos cuando sólo muestran intolerancia, avasallamiento y discriminación. La falta de sensibilidad es una tónica habitual en su forma de actuar y nunca refrendada con la reciprocidad que corresponde al trato ofrecido por España que acoge a miles de sus súbditos y está embarcado en cientos de acuerdos de colaboración (nunca mutua) con el gobierno alauita.
La realidad de una cultura de género de distinto calado al acostumbrado al occidental, pone en tela de juicio un machismo latente que ninguna asociación feminista ha sido capaz de denunciar. Hecho pasado por alto por ser otra la intención de las protestas en la frontera, donde unos pocos detienen y espantan a los transeúntes con el beneplácito de la gendarmería marroquí. No estaría de más recordarle a esos alborotadores (marionetas del Reino de Marruecos), las de criaturas de su país que son atendidas a diario tanto en el Hospital comarcal de Melilla como en el Universitario de Ceuta, enfermos, partos y demás actuaciones realizadas por la falta de medios de Marruecos en materia sanitaria y que tienen cabida por la hospitalidad que se le presupone a un pueblo hermano y vecino.
Si hace unos días se nos concretaba el destino de Fray Carlos Amigo Vallejo, ahora nos llega otra gran pérdida, el fallecimiento de José Álvarez Allende, párroco de San Bernardo. Un gran revés para la Iglesia de Sevilla por lo que representaba Don José para su parroquia, la hermandad y el barrio de San Bernardo.
Si bien su procedencia era de tierras castellanas su corazón era totalmente del barrio de los toreros, luchando en lo social por sus vecinos y su bienestar, haciendo de la Iglesia un todo donde giraba la vida de los más cercanos. Tuvo la virtud de unir las tres partes: Parroquia, Hermandad y Barrio, tres factores, tres mundos a veces distantes y que el párroco consiguió mezclar, haciendo una misma baraja con un fin común.
La Iglesia nos deja pastores involucrados en su trabajo, unidos al compromiso que marcan las exigencias de ser guía de los cristianos que tantas veces nos ofuscamos en disputas sin sentido y que no nos conducen a nada. La responsabilidad de llevar las directrices espirituales de grupos de tan distinta procedencia hace que haya que aprender a remar para todos, doblando esfuerzos y no contentando a nadie sino aportando y con la verdad por delante, esa que hace a los curas únicos e irrepetibles entre los suyos.
La Iglesia ha crecido entorno a una sociedad llena de intereses y valores de dudosa moral, factores estos que muchas veces han salpicado a la institución. Muchos curas se han convertido en funcionarios de un estamento con la única meta de ir completando destinos, sin más ambiciones que ir apagando fuegos sin involucrarse. La determinación, la palabra, la actuación integra en sus ministerio como sacerdote son agentes fundamentales a la hora de llegar al pueblo cristiano y que algunos olvidan fácilmente.
El mundo gira sin remedio a generaciones sin modelo ni principios, donde la formación cristiana se diluye por otros intereses más materiales, no llegando a cuajar la conciencia de un individuo y conduciendo solamente al avance sin escrúpulos de una vida ruin marcada por objetivos.
La perdida de Don José y el legado que deja debe ser un acicate para todos aquellos que dirigen la Iglesia, marcando, orientando y llevándonos a Dios mediante la palabra y los hechos.
Así deberían ser todos los curas, gente sencilla y de pueblo que se les entiende todo y no tengan dobleces ni medias tintas. Esos curas que entregan sus vidas y que están a pie de obra y no a pie de protocolo buscando el momento aunque para ello se dejen mil cosas atrás.
La labor social de la Iglesia la marca las circunstancias de los lugares y de las épocas que les toca vivir a lo largo de todo el Mundo, no es lo mismo una actuación de un misionero en África que de un sacerdote ocupado en temas burocráticos, aunque sí debe ser el mismo grado de responsabilidad por aquello que representan. La labor social no siempre debe fundamentarse en la ayuda económica, los corazones de los cristianos necesitan el calor de quien los dirige y eso sólo se alcanza con la cercanía y sin destacarse como fríos directivos de una empresa, marcando las distancias y haciendo ver su autoridad pero no desempeñando todo aquello que esa posición exige.
El cielo abrió ayer las puertas a un hombre cristiano que hizo ver a Dios en todo momento a un barrio entero, sin más ayuda que su alma cristiana repleta de voluntad y de buenas acciones. Ahora cruzas tú Puente de San Bernardo, sin la ayuda de los nazarenos cirineos que nos hacían ver cada Miércoles Santo que sabias donde tenias que estar en cada momento, ahora se abren las puertas de la Gloria pero tu sello se mantendrá por siempre en San Bernardo. Descanse en Paz Don José Álvarez Allende.
Otra vez España, ese pequeño estado (porque nación sólo es en los mapamundi), ese conjunto de personas que vivían el “Boom Inmobiliario” como base de un estado desestructurado y desvertebrado. España, donde se gobierna suplicando a multinacionales (que son empresas que han crecido por si solas) a no irse de aquí, sin darse cuenta que ellos forman parte de la economía de otro país y que nosotros somos ese pequeño eslabón de la mano de obra barata.
Nuestra posición y nuestra forma de afrontar los problemas no son más que una serie de despropósitos que desnudan nuestras vergüenzas dejando al aire la falta de sustancia de nuestros mandatarios, repletos de poder pero vacíos de decisión.
La actualidad nos lleva de cabeza al Océano Índico, allí donde está el atunero “Alakrana” (que como leía el otro dia el nombre es de aupa eh). Un barco de pesca, con una tripulación de treinta y seis “españoles” (vascos, gallegos, andaluces), un grupo de pescadores que aunados por un armador vasco, recorre el mundo con la inocencia de ganarse un jornal aunque para ello tengan que sacrificar sus vidas. Y en eso andaban hasta que un grupo de somalíes desalmados, tan sólo provistos por unas pocas de armas, en definitiva una banda de maltrechos que con el único afán de la supervivencia tuvieron la mala idea de secuestrar el barco. Una tragedia más para estas familias de la mar que tras la dura noticia se amparó en el gobierno y en el más que deficiente Ministerio de asuntos Exteriores. Una decisión que habría sido normal si no se tratara de Zapatero y Moratinos los encargados de llevar las estrategias de actuación.
El colmo de la improvisación apareció de nuevo en la Moncloa, floreciendo lo peor y más granado de ese elenco de políticos que nos están llevando a ser el hazme reír del mundo. Primero capturando a dos de los secuestradores y llevándolos hasta España (no se han tirado días para descubrir la mayoría de edad de uno de los individuos), y segundo, retransmitiendo por todas la televisiones todos los pasos, medidas y acciones que se están llevando a cabo. Así de esta manera, nos encontramos a unos pocos de piratas de poca monta que traen en jaque a uno de los “prósperos” países de occidente.
La seguridad nacional no parece un tema a tratar, este gobierno no tiene entre sus planes ni la defensa de los nuestros que recorren el mundo ni la de aquí con unas fuerzas de seguridad del estado totalmente corrupta (¿cuántos policías y guardia civiles han puesto entre interrogantes la fiabilidad de estos cuerpos en los últimos días?). Un gobierno socialista puede tener unas ideas más apegadas a sus convicciones políticas pero no vivimos en una sociedad donde se puedan introducir esos viejos pensamientos carcas y llenos de contradicciones marcadas por un modelo de estado donde todo vale y los uniformes militares traen fantasmas del pasado.
Los contactos diplomáticos con el gobierno Somalí se están intensificando pero no sabemos las intenciones ante las que se pueden encontrar con un país africano que está dividido en varias provincias pseudo-independientes y que están desgobernadas…
Los métodos para salvaguardar y dar seguridad a las embarcaciones se adivinan diversos pero siempre amparados en la Armada española junto a nuestras Fuerzas del Aire y nunca en la seguridad privada, ni en llevar los barcos cargados de sicarios armados hasta los dientes. La ministra de defensa sólo ha propuesto lo último y la ayuda económica para patrocinar esa seguridad.
En fin un entuerto que seguramente acabará con una bajada de pantalones del gobierno español que llevará el dinero, les devolverá a los dos detenidos que vinieron a España envasados al vacío y así se solucionará el problema sin haber sabido como actuar…
Y un dato más que no debemos pasar por alto y que representa el más puro sinsentido de los vascos, esa obsesión por sacar a relucir su lengua en un tema de estado con los lemas de las pancartas puestos en euskera “Alakrana askatu” que no se si se trata de un lema o del nombre de un asador de Getxo. Quizás seamos la Somalia de Europa y no queremos darnos cuenta…
La justicia en el “orbe cofrade" muchas veces no entiende de merecimientos, y si es así, suele hacerlo con las personas equivocadas (la estancias en una hermandad por un largo espacio temporal de un individuo no son meritos para alcanzar un puesto de representación o notoriedad… pregones, martillos, condecoraciones, puestos de honor en la junta de gobierno el Consejo de HH y CC etc…)
Sin razones, opiniones de déspotas ilustrados, prensa mal entendida, legiones de corrientes ignorantes y un largo camino de vicisitudes ha tenido que sufrir el personaje al que ayer por fin se le hizo justicia para el beneplácito de los que tanto hemos esperado ese momento. Y así, de esta manera, Don Antonio García Barbeito fue nombrado ayer pregonero de la Semana Santa de Sevilla 2010.
Se culmina una larga espera que no ha servido más que para engordar, más si cabe, los meritos para ocupar el atril donde la Semana Santa se hace palabra.
Los pregones pronunciados dentro del ámbito cofrade por Don Antonio García Barbeito son el Pregón del Costalero de la Hermandad de San Esteban y el Pregón del Cofrade de la Hermandad de la Candelaria. Dentro de otras temáticas ha sido pregonero del Centenario del Sevilla F.C. o de La Navidad de Sevilla, entre otros.
Con 23 años comenzó a escribir y se colocó en la Caja Rural. Después pasó a la Caja de Granada y La General. Sus comienzos fueron en Antena 3 Radio en el programa «De la cruz al palio», y en la SER en «Cruz de Guía» con Bará y Mira. En 1989 dejó La General y entró en la Oficina de Prensa de Canal Sur de la mano de Juan Luis Manfredi. Ha sido guionista del programa «Así es la vida» de Canal Sur. Estuvo con Carlos Herrera en la COPE, y ahora en Onda Cero. Ha sido articulista en El Correo de Andalucía, El Mundo y La Razón hasta que en 2007 inició su colaboración con ABC.
Entre las mayores virtudes del genial vecino de Aznalcázar debo reseñar su vocación hacia la escritura de una forma natural, sin modismos ni añadidos, sino apoyándose en una forma única, repleta de sencillez y basado en un discurso directo, accediendo el lector o el oyente a la compresión de la noticia de una forma fácil e inmediata. Otra de la virtudes que no puedo dejar pasar por alto es su forma de modular la voz, convirtiéndolo en un verdadero sampling de matices y sonidos. Su voz tan particular es quizás su mejor carta de presentación, destacando su calidez pese a su tono grave que está lleno de técnica y que no dejan indiferente a nadie.
La cantidad de “peazitos” y de retales ensalzando las cofradías de Sevilla nos hacen una idea de lo que puede ser capaz de ofrecernos como pórtico de la Semana Santa. Se vuelve a elegir un profesional de los medios como ya ocurriera en los últimos años con Joaquín Caro Romero, Carlos Herrera y Antonio Burgos (apuesta segura de verdaderos expertos en estas lindes que pueden llegar más o menos pero que garantizan con creces el resultado final).
No nos queda otra que felicitarnos por el nombramiento y esperar el momento que con su chaqué (como manda el protocolo) abra la caja de las esencias cofrades, escudado en su garganta de ecos catedralicios y llenando los muros del Teatro de La Maestranza para deleite del pueblo de Sevilla y de todo aquel que sea capaz de interpretar su infinito don de la palabra.
Os dejo una entrevista concedida al programa "El Llamador" de Canal Sur Radio una vez sabido su nombramiento.
También os dejo uno de sus cortes más populares...
La cultura cofrade se está contagiando a pasos agigantados de la sociedad de consumo, lo que antes era tradición y artes que pasaban de padres a hijos ahora se han convertido en una serie de souvenirs que esperan a que esos “capillitas”, que actuando como gallinas sin cabeza hacen acopio de todo tipo de imágenes de serie, bordados “plastiqueros” de maquina y “medalleos” varios…
Las tiendas cofrades han pasado de hacer capirotes en cuaresma a vender “merchandising” a todo aquel despistado que el resto del año se dedica al coleccionar una serie de abalorios sin ningún tipo de uso y que decoran sus casas como si fuera la de un “vidente” de pueblo. Algunos, en vez de habitaciones manejan dependencias del mismísimo Palmar de Troya, imágenes, fotos, pintura al más puro estilo “gore” que decoran todas las estancias de sus casas. No dudo que una foto (en condiciones), una pintura o una imagen (de una relativa calidad, no bocetos del miedo), incluso un cartel pueden decorar una habitación y ser referencia de devoción de un hogar, pero de ahí a lo que cada día más se están convirtiendo la decoración de un “cofrade”.
Quizás la globalización de los “capillitas” tenga un doble efecto; por un lado el bueno, aquel que se fija en aquello que lo puede hacer crecer como hermandad, aportando beneficios en lo patrimonial y en lo social, y por otra lado, ese que solo se queda con el envoltorio, con una serie de nombres y una serie de obras que repite sin cesar. Estos últimos terminan aburriendo a los 10 minutos de tertulia, porque en cuanto no aparecen A o B que es hasta donde llega su conocimiento se dedican a empujar ensaladilla rusa con los picos…
El mundo de papel, los libros interesantes (que no son los que vienen súper presentados con unas pastas monísimas), aquellos que edita la universidad, esos que están fundamentados en la investigación y en la documentación, parece que no interesan a los nuevos “capillitas”…
Un mundillo cofrade con dos polos negativos; el amante del souvenirs o el amante de las marquitas (ese manto es obra de… uuuhhh que categoría) y no saben diferenciar tres obras de un mismo autor, ni la calidad de una obra de arte sino lleva apellido.
Resumiendo, que el buen gusto y el criterio no abunda entre estos pseudo coleccionistas herederos del Papa Clemente…
Es indudable que la vida se pasa rápido, que aquello que parece único e irrepetible se pierde sin avisar y no vuelve más. En los últimos días se nos ha ido Andrés Montes, un presentador, narrador, comentarista, showman… realmente único. Cuando apareció en “La Sexta” por primera vez era un gran desconocido para la gente joven, una persona con un look distinto que le dio la vuelta a la forma de retransmitir un partido de fútbol (vivíamos anquilosados en la garganta traicionera de José Ángel de la Casa y en la media lengua Michael Robinson). Él supo darle una vuelta de tuerca más a algo que parecía ya establecido, asentado, es decir, cambio los cánones y aportó su sello personal.
En una sociedad como las que nos rodea donde todos se mueven por los intereses, encontrar alguien así se hace harto complicado. La autenticidad, lo genuino, aquello que está tratado con una visión personal, propia y hecho de una forma natural es algo que no se estila.
Nos hemos acostumbrado a una sumisión profunda de una juventud sin forma ni perfiles, que acatan todo aquello que le convenga aunque para ello deban dejar su personalidad de lado (de lado o sin abrir).
La familia, las amistades, las relaciones, los años, las ciudades y la diversidad de personas que se cruzan con nosotros cada día dejan un sello que nos hace diferente a los demás, seres únicos e irrepetibles. Claro está que todas esas influencias pueden ser positivas o negativas, alguna de ellas insuperables que dejan un rastro en las vidas difícil de desaparecer. Ahí nos encontramos aquellos que no se fían de nadie, aquellos marcados por una susceptible desconfianza, por los ataques de cuernos, por la inseguridad y cuyas formas se asientan en cuatro principios, porque las veces que se han salido de aquello que está marcado han salido escaldados.
La transgresión bien entendida nos muestra a tipos como Andrés, personas que se atreven a experimentar para crecer. Y así abrió un camino que en su etapa de fútbol tuvo mucho detractores, pero que para aquellos que habíamos disfrutados de las madrugadas de NBA se nos hacia familiar. Sus expresiones no eran más que la llave para descubrirnos a un profesional que se había recorrido las redacciones de la capital durante décadas, y que por fin, le había llegado su momento de poder hacer las cosas como las entendía. Ese es su merito, el conocimiento de su profesión más su forma de entender la vida, todo en uno y con el éxito de alcanzar la meta de no dejar indiferente a nadie.
En los últimos días se han escrito ríos de tinta acerca de este presentador, de su personalidad de, de su trato, de su profesionalidad y de todo aquello que le apasionaba. Opiniones varias que van desde la pasión de aquellos que lo conocían de primera mano en el día a día de su trabajo y su vida, a aquellos que tenían el atrevimiento de calificarlo desde la frialdad del que se siente frustrado por la insatisfacción de no haber alcanzado las cotas de su compañero.
Este pequeño homenaje al tristemente desaparecido Andrés Montes es mi tributo a un magnifico comentarista amante de todo aquello que estuviera relacionado con Norteamérica (nos hacia sentir en los alrededores de el Garden o en United Center sólo dibujándolo con palabras), un musicólogo enamorado de soul, del rock and roll del jazz y de todo aquello que tuviera que ver con la música de los sesenta, un enamorado de la gastronomía (que en mitad de una retransmisión de la NBA ponía el mantel y nos ilustraba de todo aquello que había probado en los restaurantes de la vieja Europa y de Estados Unidos). En definitiva una persona que hablaba con propiedad sobre aquello que conocía, que no hacia licencias a aquello que sabia de oídas o de haberlo leído, sino que sus argumentos eran refrendados únicamente por el método empírico.
Descanse en Paz y gracias por haber intentado que nuestro mundo fuera algo Maravilloso…
La actualidad cofrade no deja de sorprendernos, siempre queda algo que aunque parezca imposible alguien propondrá. Se quedo en nada esa salida que MUNARCO proponía sacando pasos y tronos de todas España por la calles de Sevilla (Gracias a Dios se perdió el proyecto), se siguen sacando pasos por motivos de un Congreso (con motivo de nada, Dios y su Bendita Madre a su disposición en toda España) y cuando uno piensa que no quedan más despropósitos, pues van los organizadores de las Jornadas de la Juventud de Madrid 2011 (Sin “Olimpiadas” ni “Copa Davis”, pero esto sí) y proponen hacer un Vía Crucis con lo más granado del ámbito cofrade.
Si el argumento de sacar una cofradía de forma extraordinaria a la calle hace unos años era por motivos lo suficientemente importantes (Coronaciones, Centenarios, etc.), de unos años para acá se sale a la calle por cualquier cosa (25 años de la hechura del Cristo, 50 años de la Medalla de la Ciudad, Hermanamiento con tal o cual hermandad…etc. etc.).
Pero bueno no entrare en los distintos casos y argumentos de cada hermandad para hacer una salida extraordinaria (que cada hermandad es soberana para proponer lo que de la gana siempre que se lo permita la autoridad eclesiástica). Hoy me detendré en las motivaciones únicas y desinformadas de los organizadores de estas “Jornada”. Si es cuestión de reunir obras de arte tienen que tener en cuenta que Sevilla no es un Museo, sus imágenes ocupan las Iglesias puestas al culto y siendo un referente ante la oración diaria de los cristianos. En otras ciudades pueden tener otros punto de vista (he leído que en Málaga ya se preguntan cuales serán las imágenes candidatas), Murcia tiene magnificas obras de Salzillo pero forman parte de un museo, siendo expuesta durante todo el año. En el caso de Castilla León pasa un poco más de los mismo, también hay obras magnificas que pese a procesionar en Semana Santa forman parte de un museo y otras que sí están expuestas al culto. Sería interminable nombrar localidades pero cada sitio lo vive a su manera y no cabe duda que la idiosincrasia cofrade de Sevilla y de la zona del bajo Guadalquivir es distinta al resto del país.
Por otro lado, si la argumentación viene marcada por la visita de S.S. el Papa Benedicto XVI a Madrid les diré que las Hermandades de Sevilla comenzaron a forjarse entre finales del S XV y principios del S XVI. Que en estos más de 500 años de historia ningún Pontífice ha acudido a la ciudad durante la celebración de la Semana Santa (no dudo que esos días los actos marcados en el Vaticano la asistencia del Papa es obligatoria, pero con los medios de comunicación que hay hoy en día ya podría haber vivido alguna experiencia en la ciudad de Sevilla). Muchos se estarán echando las manos a la cabeza pensando que eso es un disparate (está la Madrugá como para que el Santo Padre venga), pero yo me pregunto ¿Conocen una celebración que dure 7 días y donde cientos de miles de cristianos llenen las calles por la conmemoración de la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo? no creo que pueda compararse con nada parecido, ni siquiera en Tierra Santa (las circunstancias no lo permiten de ninguna manera).
No sabemos si la noticia a nivel nacional y la posterior entrevista al director de comunicación de la Jornada Mundial de Jóvenes, Yago de la Cierva, puede ser un globo sonda para ver la repercusión en el mundo de las hermandades y hacer un balance antes de realizar un proyecto definitivo. Quizás el Sr. de la Cierva no conozca ni la Calle Castilla y se haya tirado un farol admitiendo que ya habían hablado con la Hermandad del Cachorro.
El tema va a ir creciendo, lo que esta por venir es inimaginable (estamos rodeados de un submundo cofrade que es amante del momento, del souvenirs y de todo aquel fetiche que lo embelese sin llegar a plantearse nada).
No nos queda otra que tomárnoslo un poco a broma (quedan dos años) y pensar esos autobuses llenos de costaleros llegando a la Capital, esos relevos en la Castellana («Entro en el Bernabeu y me salgo en Nuevos Ministerios» “…Ufff vaya relevo guapo”), pobres hombres del costal buscando Cruzcampo por asadores y restaurantes…
En fin, una película que nos vamos a comer queramos o no, porque la maquinaria eclesiástica se la juega delante del Papa y seguro que veremos al Cardenal Rouco Varela (anticofrade entre los anticofrades) llamando a la voz a algún paso y diciéndole al Papa…”Ratzinger te das cuenta como mueve las masas la Iglesia en España…” Y ahí estará el problema, que si no cambia la cosa lo nuestro será conocido sólo por una especie de circo que se saca a la calle una vez al año… iremos a ambientar una fiesta ficticia que intentará representar la comunión entre las hermandades y la Iglesia (que se lo digan a la Hermandad del Sol, El Juncal y a muchas de fuera de Sevilla). Pero aunque seamos allí flor de un día y entremos a formar parte de esas Jornadas y de la visita oficial, creo que hay maneras en las que se podría aprovechar mucho más el mundo de las cofradías, pues nuestras corporaciones están llenas de jóvenes y esa convivencia unida a la visita de S.S. seria una experiencia única y enriquecedora, sin tener que desvirtuar nuestras tradiciones por unos actos hechos a capricho.
Se dice que lo artistas son aquellos que destacan en una disciplina por su originalidad, sus condiciones y por su aporte al mundo del arte, además un artista debe destacar por saber compartir la fama con su vida diaria de una forma natural. Un artista antepone el desarrollo y la difusión de su obra por encima del dinero. Hasta ahí todo de acuerdo, el problema llega cuando aparece una “sociedad general de autores” que se erige como apoderada de los apoderados. Unos señores que se reúnen entorno a un cometido que no es otro que exprimir al máximo el rendimiento de una obra, aunque esto suponga frenar totalmente la difusión atemporal de estas.
Hubo un tiempo en que no importaba que la música llenara todas las celebraciones, los temas se popularizaban a partir de orquesta y grupos que se ganaban la vida por humildes escenarios donde los temas se revalorizaban porque alcanzaban más divulgación. Pero eso cambió, llegó un momento en que las nuevas tecnologías dieron paso a nuevos formatos que permitían el acceso a la música original para todos, llenando de cultura musical nuestras vidas por la facilidad de tenerla a nuestro alcance, las ventas bajaron y los artistas que supieron manejarse a base de conciertos y de trabajo sobresalieron, ofreciendo sus dotes para este arte de una forma cercana y no esperando a cobrar la venta de CDS. La industria y los productores se vieron afectados por este cambio notablemente, sobreviviendo sólo las más grandes o variando el rumbo de sus formas para recaudar dinero.
En resumen, esa es la historia de la música en nuestro país por mucho que nos hagan ver la SGAE que existen desde hace más de 100 años. ¿En los años 60 del siglo XX ustedes paraban una verbena por cantar “La Bien Pagá” sin permiso de autor? (No estará feliz en la Gloria Ramón Perelló por como se popularizo su obra). Ustedes han aparecido cuando han visto que la legalidad les respalda, escudados en una política que defiende preservar las artes aunque el fin sea llenar los bolsillos de autores que ya han dejado de trabajar, obteniendo, gracias a ustedes, la rentabilidad de sus obras de forma ilimitada.
La música es sólo un ejemplo de su dedicación inusitada a ponerle cortapisas al arte, seguida de muy cerca del campo de la literatura (Que contradicción, campañas para fomentar la lectura mientras hay que pagar un canon «que no es la marca de “la maquinita”» por hacer fotocopias, por comprar una impresora o hasta por comprar folios en blanco) Así nos va, siendo lo peor que ningún político ha sido capaz de dar un puñetazo en la mesa, haciéndoles ver a los señores de esta “pseudo sociedad” que el dinero no perdura una obra, sólo su calidad hará que pueda calar en el publico y forme parte de la historia.
Ante tal panorama nos vemos representados por Miguel Bose (defensor de la libertades en Cuba, manda narices) que lo más popular para seguir rentabilizando su obra es remasterizar una y otra vez sus canciones. Al igual que a este último no podemos dejar de nombrar a Ramoncín, Mecano (con su problemas con hacienda) y como no Ana Belén y Víctor Manuel que han pasado de la canción protesta a aliarse con el gobierno por su beneficio. Paradójico sin duda que rebeldes en otros tiempos busquen CASH cuando ya no tienen nada que aportar.
Como decía esto es una batalla por apretar las clavijas a todos los campos a los que puedan alcanzar con sus garras, siendo infinitos sus objetivos y tocándole ahora a las tradiciones más intimas, desde las Fiestas de “Moros y Cristianos” que se celebran en todo el Levante español, pasando por las Ferias y llegando hasta a la Semana Santa que se manifiesta con su música por todo el territorio nacional. (Curiosa la ideología de los miembros de la SGAE y los objetivos que tienen).
Quizás me haya desviado un poco del tema pero no podía dejar pasar por alto las malas artes de estos ladrones de guante blanco.
La música procesional es intocable por una razón muy sencilla, están hechas para acompañar a los pasos tronos etc, siendo ese el único fin para el que son creadas. Las marchas de los distintos estilos han aportado una creatividad que ha ido creciendo a lo largo de los años, beneficiando a mucha gente joven que se han acercado a la música gracias a estás formaciones, que han proliferado para el beneficio de nuestra cultura.
Los autores de las Bandas de Cornetas y Tambores, Agrupaciones Musicales y Bandas de Música son personas que crean sus composiciones como tributo a Cristo y María (aunque ustedes no conocen mucho a estos dos últimos). La inspiración de estos compositores está en los sentimientos que puedan despertar estas marchas a todo el que las escuche.
Seré más concreto y para ello con un ejemplo supongo que comprenderán:
Una de la Bandas más prestigiosas del estilo de Cornetas y Tambores es la archiconocida de las Tres Caídas de Triana. Su sones han encandilado a todo el orbe cofrade y sus marchas han sido montadas por numerosas bandas que mantienen su estilo y tocan las marchas de ellos. Por ejemplo: Banda del “Santísimo Cristo del Amor” del Puerto de Santa María (Cádiz), Banda de las Tres Caídas de Granada, Banda de “Nuestra Señora del Rosario” (Arriate) Málaga, Banda del Santísimo Cristo de la Buena Muerte (Palencia), Banda del Santísimo Cristo de la Victoria (León), Sagrado Corazón de Jesús " La Concordia " (Bilbao) etc etc… Y esto sólo es un ejemplo de cómo se hermanan, haciendo crecer un estilo, interpretándose por los pueblos y ciudades composiciones cedidas por una banda maestra. Los derechos y las obligaciones están atados a la fidelidad y a la cordura de difundir la música procesional, por encima de egos y de derechos de autor que no son más que barreras a la ilusión.
Un consejo por si tienen pensado venir por Andalucía; no se identifiquen ustedes en una bulla pidiendo que no se toque tal o cual marcha que les puede dar “cosquis” hasta el autor de la misma…
Ustedes se han auto invitado a esta fiesta universal y quieren venir a sacarle tajada a algo que ni entienden ni lograran comprender. La música que llena las calles en Primavera son partes indivisible de nuestras tradiciones más intrínsecas y no estarán jamás supeditadas al afán de unos buscadores de tesoros.
Hace unos meses, mis amigos de la tertulia “Los Olivos de Sevilla” hicieron una entrada muy particular, en esta aparecía una secuencia de la película “Cyrano de Bergerac” donde el protagonista (Gérard Depardieu) habla del espíritu y de la actitud ante la vida de una forma intensa pero muy enriquecedora. Un verdadero life motive y un interesante objetivo.
He querido hacer esta entrada hoy para dedicársela a Paco Robles por la nueva andadura que comienza en el ABC de Sevilla. Sin duda alguna, el Sr. Robles tiene mucho de Cyriano por su forma única de transmitir y desarrollar la información.
Así nos veían a "Gominas Power" en la revista "Más Pasión" de "El Correo de Andalucía" en su edición de Enero. Han pasado siete meses, pero continuamos creciendo en entradas y lectores.
De esta manera, y con algún paso más de los que hacían mención en el artículo, seguiremos con nuestra labor de información y entretenimiento.
Han pasado ya dos semanas de las elecciones, todo vuelve a ser una balsa de aceite, los medios siguen idolatrando a un Sr. que nos está llevando a la quiebra y a la vez continúan despreciando a una oposición que no se encuentra ni a sí misma. La política duerme en verano, es decir, cierra por vacaciones mientras seguimos aumentando nuestras tasas de desempleo (el turismo le dará aire para que los del CIS manden el Fax rápido al grupo Prisa), volverá a incrementarse el índice de morosos y seguirán cerrándose empresas que no estén tocadas por la varita mágica del gobierno (¿Por qué subvencionan a multinacionales automovilísticas y entidades bancarias privadas?). Mientras todo esto pasa nos daremos de bruces con la presidencia de la Unión Europea, una forma única de mostrarnos en un escaparate mayor y dar cuenta de nuestras flaquezas a medio mundo, como diría Leire Pajín (prestigiosa mente de rodillas con sobaduras)…Será un “acontecimiento histórico" para "el planeta"…ahí queda eso y el que no le guste que se haga de un currículum como el suyo.
Pero bueno, llegado a este punto no sabría decir quien son los buenos o los malos. Por un lado la incompetencia contrastada que se salva por una legión de medios de comunicación (no se que pasará en la Facultades de Ciencias de la Información pero parece ser que hasta las puertas son rojas), y por otra parte, la incombustible derecha que no ofrece nada nuevo (ustedes no quiten a Fraga de la mesa que la gente mayor no va a cambiar el voto en la vida) y si fuera poco una portavoz como Soraya Sáenz de Santamaría, ejemplo de incontinencia verbal y con 0 de imagen (no la veo yo en los carteles, ni creo que la derecha se identifique con su discurso guiado por la mano que la ha puesto ahí). Del resto de partidos para que nos vamos a parar a hablar, si en el Congreso no pasan ni de figurantes, grupos que sentados allí sólo rellenan el aforo comportándose como oyentes o forasteros que buscan sacar tajada para sus minorías. La UPyD representa a muchos, de izquierda a derecha y tiro por que me toca (una corriente muy española, el sol que más calienta).
Así las cosas, no nos queda otra que remar por nuestra cuenta, la política social va con todos menos con los que de verdad se la juegan. Mientras no hay nada nuevo bajo el sol, no hay caras nuevas, los políticos de hoy son secuaces de los de ayer y así serán los de mañana. Sólo se apuestan por personas afines a corrientes de conveniencia y no haciendo caso a los ideales, despreciando así a profesionales españoles que brotan de las mejores facultades del mundo. La universidad pública en nuestro país es un verdadero desastre, apreciándose fácilmente en un ranking de facultades; la primera facultad de España en la Unión Europea es la de Barcelona Nº 63, donde por supuesto no se puede entrar si no hablas catalán, en la posición número 99 aparece la Universidad Autónoma de Madrid y en la 105 la Complutense. Menos mal que el ranking no es a nivel mundial porque nos diría más si cabe de nuestros parlamentarios. No es difícil apreciar que España no tiene precisamente denominación de origen en su universidad. Aquí no se conocen los presidentes por las facultades que han pisado, nosotros no tenemos como los americanos una Harvard, ni una Georgetown, ni una Sorbona como los franceses, ni Oxford ni Cambridge como los ingleses, ni la de Bonn en Alemania etc… Aquí se arrancan las mismas manzanas de los mismos árboles, aunque estos ya estén podridos o el fruto nada valga. Mientras cientos de españoles recorren el mundo cursando en las más prestigiosas universidades, haciendo Masters y curtiéndose en puestos de responsabilidad (los partidos políticos no valoran el talento ni la preparación, está comprobado que eso restaría maniobrabilidad para los planes de futuro de sus vástagos).
Podríamos darle muchas vueltas a las herramientas con las cuales cuenta España para salir de esta enorme doble crisis (económica y de capacidad de solventar problemas). Los datos reales son claros, este país juega haciendo equilibrios, maquillados en una Europa que no nos corresponde y envueltos por una arrogancia que no nos deja vernos el ombligo.
La perspectiva del tiempo te muestra con claridad las distintas motivaciones de los capataces de hoy. Los años y la experiencia te hacen ver el amplio catalogo de métodos que se utilizan a la hora de interpretar el trabajo costalero.
Muchos de los capataces de hoy aplican las formas aprendidas en sus tiempos de costalero (expresiones, forma de igualar, manera de hacer la ropa, ensayos etc), otros aún no han dejado la costalería y aplican todo aquello que siguen aprendiendo, sin renunciar a sus formas (cada uno tiene un carácter y una personalidad) pero sin dejar de avanzar por el bien de su cuadrilla. Los antiguos suelen ser menos receptivos (no siempre) y rechazan las ayudas de la gente más joven, dudando o temiendo de ese potencial.
Sería interminable señalar y marcar las formas de trabajar de cada uno de los estilos que he visto, pero como en todas las facetas de la vida nunca se deja de aprender y descubrir estilos nuevos.
Las técnicas de trabajo pasan a un segundo plano cuando encuentras gente que ya las tienen claras (o al menos tienen ciertas nociones). Las motivaciones son comunes y el objetivo a alcanzar el mismo, buscar una cuadrilla de amigos que sumen sus experiencias con el fin de ser los pies del Señor y de su Bendita Madre de una forma anónima pero comprometida. Para llegar a tener un grupo así es fundamental ser uno más y compartir algo más que una hora de ensayo. Aunque parezca mentira los métodos de hacer “piña” actuales son calcados a los que se utilizaban con los profesionales, los sitios de “reunión” son el lugar perfecto para socializar e integrar todos aquellos que conforman una cuadrilla. "El Colmo", "El Portela", "Silva" ó "La Moneda" eran ejemplos de sitios de “reunión” y hoy en otras ciudades y en otros lugares con distintos nombres se sigue llegando a la gente de debajo de la misma forma. Sin teléfonos, sin buscar a la gente desesperadamente, los costaleros acuden buscando una misma forma de interpretar la pasión por el oficio. La convivencia y el trato marcan el carácter de una cuadrilla, siendo un ensayo una excusa perfecta para compartir y aportar, creando y forjando el alma del grupo por encima de todo.
El andar llegará sólo porque la idea de todos es la misma, las exigencias serán las que tengan que ser y nada cambiará el concepto. Este es el prototipo de cuadrilla que marca y deja huella, perdurando en el tiempo porque ese espíritu no es efímero para un día o una salida, esa actitud será el sello de identidad allá donde vaya.
Así he visto crecer una cuadrilla, alimentándose de la humildad, el gusto por el trabajo, la convivencia y por encima de todo “Cuadrilla de Amigos”.
Dedicado al clan de “La Garrocha” de Jerez de la Frontera.
Quizás por el titulo muchos penséis que hoy toca una crónica taurina sobre la Feria de Jerez (que podría ser), pero nada más lejos de la realidad. Cuando se hace una crítica taurina, una critica sobre flamenco, o bien, una critica sobre una cofradía en la calle (por poner algunos ejemplos) debemos tener siempre en cuenta que al criticado le queda la oportunidad de enmendarse la siguiente vez. La vida siempre da una segunda oportunidad a aquellos que se esfuerzan, aspirando a cambiar y a crecer.
Quizás en la formación, en lo artístico o en lo profesional cabe la oportunidad de avanzar, procurándose un prospero futuro ganado a través de la ilusión y la fe en las posibilidades.
Este crecimiento no tiene límites siempre que se tenga la cabeza bien amueblada, sabiendo asimilar los cambios, sin olvidar de donde venimos, apreciando todo lo que has alcanzado, recordando todo y todos los que has tenido que dejar a un lado para llegar a ese objetivo y teniendo los pies en el suelo porque no sabes cuando puedes volver al punto de partida.
Casi todas las facetas de la vida son mejorables durante determinadas etapas, por el contrario, hay otras tantas que están obligadas en asimilarse a unas edades determinadas y acompañadas siempre por un entorno adecuado.
La juventud es una etapa reveladora de todo aquello que se ha ido forjando durante la infancia y la adolescencia. El respeto, la educación, los modales, el uso de la palabra, el saber estar (el como y con quien), el saber escuchar etc. Todo debe ser un espejo donde se refleja el núcleo familiar. Esa honra por aquellos que nos educan en los valores está totalmente en desuso. Todas esas aristas que conforman la educación tienen una base creadora y a ella es adonde hay que mirar cuando encontramos problemas.
La sociedad ha cambiado mucho durante las últimas décadas, el modelo de familia ha ido deteriorándose. Muchos pensaran que el problema tiene el punto de partida en la dejadez, en la desidia y en la falta de tiempo de los padres, pero también todo lo contrario, el proteccionismo desmesurado y la creación de auténticos “principitos sin reino” lleva a los jóvenes a perder el norte. Los padres se ven en la responsabilidad de interpretar el modelo de educación, aunque muchas veces no tienen en cuenta que la enseñanza de los valores a impartir es una continuidad de la suya propia.
No menos cierto es que algunos están marcados por circunstancias particulares (la muerte del padre o la madre o encontrarse con la separación de los mismos), aunque estas no son óbice para llegar a formar personas integras, siendo estas circunstancias una experiencia que forje su madurez (para algunos es una barrera insuperable y se crean un muro lleno de desconfianza hacia los demás, manifestándose en cada una de las facetas de su comportamiento).
No esperaba extenderme tanto, pero cada vez entiendo menos a las nuevas generaciones (que no son los del PP). Se ha perdido el respeto a la vida (con leyes aprobadas en el Congreso), se han disipado las conciencias y todo esto parece no tener fin.
Los baremos que marcan el nivel de los valores de nuestra juventud y su incorporación a la sociedad están totalmente desactualizado, el todo vale se ha apoderado de aquellos que deben ser el futuro y muchas veces nos sentiremos “atropellados” por la falta de conocimiento de los limites entre los correcto y lo incorrecto (en resumen la falta de vergüenza).
Me siento ante la máquina en Sábado Santo, y es la primera vez que lo hago desde el pasado Domingo de Ramos, y eso porque debo entregar este artículo y no me queda más remedio. Ahora mismo, por delante de mi casa, pasa una banda de tamborileros siniestros (túnicas marrones y capirotes morados, vaya mezcla) que atruenan todo el barrio. Son de la Cofradía de la Coronación de Espinas, de Zaragoza, y no sé qué diablos hacen en Madrid martirizando al personal a la hora de la siesta. En realidad sí lo sé, ya que llevo siete días literalmente cercado, prisionero, sitiado por las hordas católico-turísticas, que, como todos los años –pero siempre más–, toman los centros de las ciudades de España e impiden toda vida en ellos. A la Iglesia Católica y al Ayuntamiento les ha dado la gana de que yo no escriba, ni trabaje, ni lea, ni escuche música, ni vea una película, ni pueda hablar por teléfono, ni recibir una visita, durante ocho días. También ha decidido que no pueda salir de mi casa si no es para mezclarme con la muchedumbre fervoroso-festiva e incorporarme a sus incontables procesiones, cada una de las cuales dura unas cinco horas. Sólo por delante de mi portal han pasado ya unas siete, la primera, como he dicho, el Domingo de Ramos. Desde entonces he vivido a su merced inmisericorde: el permanente ruido de sus clarines y tambores me lo he tenido que chupar por narices, más allá de la medianoche, porque, en un Estado aconfesional, la ciudad se les entrega para que hagan con ella lo que quieran y además lo impongan a la población entera, sea o no católica.
La España actual se parece cada vez más a la del franquismo, es decir, cada vez resulta más decimonónica. Entonces –durante el franquismo– la Semana Santa era obligatoria. Estaba prohibido emitir por la radio cuanto no fueran misas y música más o menos religiosa; a los cines se les permitía exhibir tan sólo películas pías o, a lo sumo, de la época de Cristo, y uno tenía gran suerte si podía ver Ben-Hur o Barrabás, que al menos eran espectaculares y con gladiadores; a los niños nos decían las abuelas que no podíamos cantar ni estar alegres; el luto por un muerto de hacía dos mil años se imponía a toda la ciudadanía. Ahora las televisiones no sólo pasan las mismas películas y algunas nuevas y peores, como la histérica y demente versión de Mel Gibson, sino que en sus telediarios sacan sin cesar imágenes de procesiones, como si éstas fueran noticia, sin la menor vergüenza.
Aparte de las molestias, es lo que todo esto precisamente me causa: vergüenza. No es que haya más beatos que hace unos años. De hecho, y bien se duele la Iglesia, la sociedad está cada vez más secularizada. Lo que ocurre es que a las procesiones se les ha visto el gancho tribal-folklórico. Como he asistido a un montón de ellas a pesar mío, sé de qué hablo. La mayor parte del público que las mira y sigue son guiris de la peor especie con sus cámaras idiotas permanentemente alzadas. Contemplan el espectáculo –si es que a cosa tan aburrida y sórdida se la puede llamar así– de la misma manera que nosotros observaríamos una danza comanche o sioux alrededor de unos tótems. Ven a unos tipos flagelándose, andando de rodillas o descalzos, cargando cruces y demás, como nosotros veríamos a unos indios sometiéndose a la ceremonia de iniciación consistente en ser izado por unos ganchos clavados al pecho, cuya carne se desgarra largo rato, o como vemos por televisión a ciertos musulmanes desollarse vivos en no recuerdo qué efeméride. Se quedan atónitos esos turistas ante las lágrimas o las expresiones de inverosímil arrobo que los más devotos dedican al paso de unas efigies horrendas y sobrecargadas, sean el Cristo de los Escaparates o la Virgen del Pasamontañas.
No nos causa rubor ofrecernos en nuestra vertiente más primitiva, más supersticiosa, más atrasada. Es más, lo procuramos: vean lo exóticos que somos, y qué brutos, y qué elementales, y qué cutres. Lo más deprimente es que este regreso al tribalismo es también jaleado por gentes supuestamente racionales y de izquierdas. Digo supuestamente porque nadie que no sea un propagandista de la fe católica, o un mercachifle avispado, puede prestarse a ser costalero o cofrade, y ahora hay muchos presuntos agnósticos o ateos que se privan por ser admitidos en la Hermandad del Vinagre o en la Cofradía de los Californios, les da lo mismo. A eso se lo llama, desde los tiempos del Cristo, ser un fariseo.
Cada vez más decimonónicos, sí, en Madrid al menos. Un Ayuntamiento y una Comunidad beatos le van a permitir a la Iglesia edificar, en la privilegiada zona entre San Francisco el Grande y las Vistillas, un “pequeño Vaticano” de miles de metros cuadrados. Con ello la Iglesia se cargará el mejor perfil de la ciudad, que pintaran Goya y otros, esa vista dejará de existir para siempre. ¿Y qué hará la Iglesia a cambio? Es risible. “Devolverá” unos terrenitos que el anterior alcalde, Álvarez del Manzano, le había donado. En un Estado aconfesional, la Iglesia Católica no sólo recibe dinero a espuertas de los contribuyentes, sino que le salen gratis sus tropelías urbanísticas, a las que se opone todo el vecindario. Si esto no es franquismo, que venga el tirano y lo vea. Claro que entonces esta tétrica Iglesia lo volvería a cobijar bajo palio, como antaño.
(Fuente: Diario “El País”, Javier Marías, La Zona Fantasma, articulo “Como Sioux”. Columna del 26 de Abril del 2009).
Respuesta al Quite…
La ignorancia elevada a la máxima potencia. Usted será un experto conocedor de la “España Republicana”, esa que usted conoció por boca de su padre y que marcó su infancia fuera de España (aunque para usted no tiene fin en sus libros, artículos y la revive en numerosos films del “new cinema español”…y, cómo no, por una redacción que se lo recuerda cada día). Cada mañana, más de uno espera sus palabras condenadas a unas siglas y que sólo mueven el resentimiento de algo que ya no existe.
Si por un lado aprecio su labor como periodista, analista y escritor, por otra parte no puedo dejar de reconocer que ese articulo es una protesta por ruidos (que oportunidad para haber redactado esa columna en “Cartas al Director”, quizás sus pataletas varias diarias encajan más en ese apartado).
Eso sí, le reconoceré que no puedo dejar de horrorizarme con ese sentimiento incondicional contra España, los valores de sus tradiciones y por la gente que las defienden. Es usted uno de esos personajes únicos y privilegiados que crean corrientes de opinión con una difusión diaria hacia millones de personas. ¿Se da cuenta qué este tipo de afirmaciones van mucho más allá del color de un periódico? Yo no se si usted desde su casa del centro de Madrid ve el mundo, tampoco se si ve usted la cara de todos los españolitos que somos cristianos o, si por el contrario, sólo ve en la gente la cara de Franco.
Siendo miembro de la Real Academia de la Lengua Española podría haber sido mucho más sutil en sus aseveraciones, pero leyéndolo veo que la mesura no es uno de sus fuertes.
Ojalá que ese valor enfundado en su pluma tuviera tinta para escribir con la misma arrogancia sobre el mundo islámico.
Ustedes que defienden un país de libertades, un país donde todos encajamos, una nación plural donde los artistas son sus altavoces (y que no se quejen, ni sufran vaya a ser que los señores de la SGAE se queden sin comer, industria Made in Spain).
La penitencia, desde luego, debe llevarla usted en su nombre, cuando vea su DNI le tiene que doler hasta la cara. Porque Javier unido a Marías (las de mi Cruz al Hombro) son sin duda una maldición de santoral que le marca cada firma.
Pero créame, con el tono irónico en off, debo decirle que en parte de ese articulo tiene razón. Mucha gente que piensa como usted no es capaz de decirlo y encima son sumisos cofrades, algunos de ellos de pleno derecho, algunos otros con cargos, resignados porque su imagen de “rojo” ya se les ha quedado obsoleta y tienen que darse mil golpes de pecho para ubicarse en la sociedad, y como no, una subespecie que yo calificaría como los innombrables, esos basculan su mundo desde la ignorancia de las tradiciones a la fe, acercándose a cualquier estamento en busca de honores (estos últimos no tienen culpa de nada “Perdónalos porque no saben lo que hacen”).
Por último podría regalarle muchos adjetivos, igual que ha hecho usted en su articulo, pero estaría devolviéndole la misma moneda. Así que pensándolo mucho, mejor le dejo una magnifica composición cofrade (no la vaya a recomendar para los créditos ni para el final de una batalla de ningún largometraje). Espero que se recree con ella en ese rincón privilegiado de la capital de España.
No sé si es una impresión mía (impresión “aislada”), o tengo cierta sensación que la Semana Santa se nos está yendo de las manos. Las calles cada vez se vuelven más variopintas o quizás nuestra sociedad es cada vez menos genuina. Una mezcla extraña de “pandillas varias” ocupa aceras y bullas, buscando algo distinto, que pese a suceder en su ciudad es lejano para ellos. Un espectáculo al alcance de sus manos que discurre sin pedirles nada a cambios y en el que ellos se sienten libres para actuar de la misma manera que lo hacen en una botellona de barriada.
Las ciudades han crecido a más velocidad que la educación y los valores, confundiéndose muchas veces los limites del comportamiento. El baremo no es el mismo para esos que han crecido rodeados de unas carencias sociales, para esos que ir al centro se convierte en una excursión extraordinaria buscando sensaciones y momentos que extrañan por la falta de cultura (“cultura del comportamiento cívico”, mira que saquen otra asignatura).
Son muchas las reflexiones que se me han planteado durante la Semana Santa, muchos momentos en los que uno se plantea que estamos criando, ¿Quién o qué los mueve? Las formas y el respeto que llevan las hermandades de barriada demuestran que aún hay familias que saben adaptarse a las circunstancias pero no pierden ni un ápice de aquella herencia de mesura y prudencia que les dejaron sus mayores, esos que sí conocieron los centros de las ciudades y que bebieron de la fuente de sus tradiciones en primera persona.
Muchas ciudades han convertido sus barriadas en verdaderos viveros de jóvenes sin sentido, chavales marcados por una moda extraña (lo bien que le queda a un americano una gorra…), por unos ideales y gustos que llegan a la mas rara confluencia cuando llegan a las cofradías. Quizás sea un fenómeno extraño pero no descubro nada diciendo que al lugar que más llegan este tipo de personajes de dudosa estética a las Bandas de CC y TT, no sé las motivaciones ni los parentescos con su mundillo pandillero. Tíos que vestidos de “capitán de republica bananera” (lo siento pero así son la mayoría de los uniformes) se sienten el centro del universo moviendo alrededor una calaña incontrolable. Cuando hablo de este movimiento obviamente no me refiero a todas (Dios me salve hay Bandas que son ejemplo de todo lo contrario) pero que lleva un chaval que escucha Hip Hop o Reggaeton a buscar el sonido clásico y barroco de una pieza de musical de paso de Cristo. ¿Qué paralelismo hay con sus costumbres y con sus formas?, ¿Qué mueve a tantos a participan en ellas e ir cerca de estas bandas grabando sonidos y cangrejeando de espaldas al paso? Para mi la Semana Santa es un todo, un todo uniforme, con sus ritos, con sus costumbres y tradiciones, marcadas desde el rigor de un nazareno hasta la seriedad en la vestimenta de aquel que las observa con respeto (el resto del año vístete como quieras pero que no has salido a ver unas cornetas sonar, que esto es un todo incluido y lo mismo que no vas en vaqueros a una entrevista de trabajo no se debe ir a ver a Dios de cualquier forma). Sé que muchos no lo entienden así pero hay tantas cosas que no llegan a comprender que seguirán viendo las cofradías desde un prisma limitado.
Los problemas y los disturbios que se dan en la calle son culpa de aquellos que dan normalidad a todo lo que sucede en su ciudad, esos que gobiernan mirando hacia otro lado, esos que dejaron a los grafiteros pintar los contenedores con motivos “cofrades”, esos que no pierden la oportunidad durante el año de señalar a la Iglesia como mal de nuestros días, esos que marcan con un espacio a la derecha y a la izquierda, apartando, diseccionando una sociedad que no sabe ni comportarse una noche al año.
Sevilla no ha aprendido la lección de los hechos acontecidos con el caso de Marta del Castillo, al menos en este tipo de juventud no ha debido calar, porque no podía haber más chavales con sudaderas con las capuchas puestas (sí, como el sinvergüenza que viaja de Morón a los Juzgados de vez en cuando para seguir con sus mentiras). Estos sembraban el centro de la ciudad, en grupitos con sus mejores galas y de vez en cuando, salpicando la Madrugá, también se veían muchos de estos que llevan el pañuelito palestino y que pueblan la Plaza del Pumarejo y alrededores (con acentos de lo más variado…). Todos estos que fueron a ver si las Angustias llevaba el manto de Carrasquilla o el de la Duquesa o fueron a ver si el Gran Poder volvería a llevar la túnica bordada, no intenten convencerme con “hechos aislados”, yo estaba allí en La Magdalena y créanme que dos personas no organizan tal tumulto.
Pero es igual, nada cambiará, se solapará todo y seguiremos avanzando aunque sea a la pata coja. Me quedo con los nazarenos que se volvieron a sus casas, con esos niños que le reventaron la noche de la ilusión y con aquellos de fuera que han jurado que no volverán más a una Madrugá a Sevilla.
Para el 2010 no cambiaran mucho las cosas y volverán a llevar los pasos más policía aún, haciendo imposible ver las cofradías a aquellos que nos gustan, de esta manera, cada uno tomará la decisión que le parezca más acorde. La mía será la de ver las hermandades por la mañana del Viernes Santo, las que pueda ver, quedándome con el sabor del aún respetado y sevillanisimo Jueves Santo.
Más de una treintena de inmigrantes del Centro de Estancia Temporal (CETI) de Melilla saldrán este año, por primera vez, en procesión como portadores de trono durante la Semana Santa de la Ciudad Autónoma. Treinta hombres y 4 mujeres, todos ellos de origen subsahariano y que procesan la fe cristiana católica, se apuntaron en la lista de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Cautivo de Medinaceli y María Santísima del Rocío.Según explicó el gestor de esta cofradía, Gregorio Castillo, la iniciativa partió de los propios inmigrantes hace unas semanas, cuando asistieron a un acto de besapiés del Cristo y se inscribieron para participar en la procesión.La imagen de Jesús Cautivo y María Santísima del Rocío hará su estación de penitencia el próximo 9 de abril, durante la celebración del Jueves Santo, en un recorrido que se prolonga durante diez horas, aproximadamente.Los inmigrantes participarán, fundamentalmente, en el trono de la virgen, que es el que, por su dimensión y peso, necesita mayor número de porteadores.Los subsaharianos están participando en los ensayos procesionales, con el objetivo de que se hagan con los toques y las órdenes del capataz antes de Semana Santa.Según Castillo, se les está instruyendo de forma especial, ya que la mayor parte de los inmigrantes no domina el castellano y únicamente hablan el inglés o el francés.De momento, tienen previsto participar en la procesión del Jueves Santo, aunque no descartan volver a salir el Domingo de Resurrección, día en el que el trono de María Santísima del Rocío volverá a salir por las calles de Melilla.Es la primera vez que un grupo de inmigrantes participa en una procesión en la Ciudad Autónoma, aunque en años anteriores, precisamente ante la falta de portadores, algunos tronos fueron procesionados por personas de diferentes confesiones religiosas.La Cofradía del Cautivo y del Rocío fue también pionera en Melilla, al ser la primera en permitir que mujeres se convirtieran también en portadoras de trono junto con hombres en un mismo paso. (El Faro de Melilla 27-3-2009)
Quizás sea la Hermandad melillense que menos problemas tenga a la hora buscar portadores para sus tronos, es probable que tenga la mayor nomina de hermanos de Melilla y sin duda es la que más vida tenga durante el año. Una y mil razones podrían enumerarse para que esta corporación no tuviera necesidad de recurrir a ningún colectivo para ayudar a sacar sus tronos a la calle, pero no es así, ellos no han querido volver la espalda al tema de la inmigración. La Hermandad del Cautivo de Melilla es una de esas hermandades populosas de barrio. Ellos, probablemente, no podrán presumir por la riqueza de sus tronos ni siquiera por tener unas lujosas dependencias, pero la humildad está visto que no esta reñido con el compromiso con aquellos que les rodean. Ellos han abierto sus puertas a esos otros que apenas tienen recursos, a esos hombres y mujeres de color que se ven en tierra de nadie, desesperados por su situación y rechazados por todos.
El mejor precedente lo encontramos en la Hermandad de “Los Negritos” de Sevilla, de la cual Don Félix González de León dijo en 1852:
"Pocas cofradías hay que con tan buenos fundamentos puedan acreditar su antigüedad como la presente. Por fines de siglo XIV, y principio del XV, era muy común en esta ciudad el tráfico de esclavos negros. Esto multiplicó infinito esta clase de habitantes, y se reunían, con licencia de sus amos, en los días festivos; siendo generalmente bien tratados y queridos; por lo cual, el Arzobispo, que entonces era D. Gonzalo de Mena, les formó esta hermandad de cofradía del Viernes Santo, con hospital anejo a su capilla, que desde luego principió a labrarse en el sitio que hoy ocupa, y que se estrenó el año de 1403."
También hace referencia a esta el cronista cofrade José Bermejo ya en 1882:
"La hermandad del Santísimo Cristo de la Fundación, o de los Negritos, tuvo principio por los años de 1400. Esta corporación, fundada por don Gonzalo de Mena, Arzobispo de Sevilla, no reconoció otro objeto que el amparo y socorro de los Negros, clase por lo común pobre y desvalida, para cuyo efecto les hizo dicho Arzobispo una casa hospital. Con suerte varia continuó estar hermandad hasta la mediación del siglo XVI, en que estando sin duda perdida se restableció de nuevo bajo el instituto de Cofradía de disciplina, como aparece de su regla".
Este año en Melilla se estrenaran sonrisas, sueños y ganas de una vida mejor, sus varales estarán cargados por hijos de Dios, creyentes con las manos vacías pero con el alma llena de fe. El Señor y su Madre Bendita han querido tallarlos (que así se dice en los tronos) y llevarlos cerca de ellos, aceptándolos como hermanos sin ningún requisito, sólo el amor y espíritu cristiano. Un verdadero ejemplo de integración y de hospitalidad ante la adversidad diaria de estos inmigrantes.
Espero que los medios sepan tratar la noticia con la medida justa y que no se convierta en una atracción nacional para cubrir los espacios informativos. Es una medida solidaria que debe seguir la línea caritativa y acogedora de las Hermandades, dejando a un lado la propaganda que se le hace a la minúscula acción social de las hermandades (no todas). La discreción brilla por su ausencia en este tipo de labores en el mundo cofrade. La ayuda es muy poca y los cofrades tardamos muy poco en llenarnos la boca hablando de nuestra infinita aportación a la sociedad, cuando estamos a años luz de muchas asociaciones cristianas cuyas bases son las mismas que las nuestras.
“Cuídense de no hacer sus obras de caridad delante de los hombres; no se entere tu mano izquierda lo que hace la derecha” (Mateo 6:1-4).
Un querido compañero de colegio mayor, Fernando Aguirre, un ecijano con toda la gracia del mundo, profesor de Física, gran aficionado a los toros, con quien compartí nostalgias de Andalucía en nuestros años de estudiantes en el Aquinas de Madrid, cuando asomaba la primavera por la Ciudad Universitaria siempre se lamentaba irónicamente: —No hay derecho a la primavera: de golpe las mujeres se quitan los abrigos y se ponen los pechos, y se pone uno malo ante lo que se ve por la calle. A Aparte de lo que decía mi prematuramente desaparecido condiscípulo aquinate, ahora se pone uno malo, pero de verdad, sin ironía, ante otro hecho sorprendente de las primeras calores de la primavera: la gente de golpe se quita los abrigos, las parcas, las sudaderas capuchinas y los chaquetones, y está más fea todavía, y encima oliendo a sudorina. ¿Por qué hay cada día más gente más fea por la calle? Hay una degradación ética general, una pérdida de valores, cierto. Pero no menos cierto que hay también una degeneración estética. Eso que llaman «gente guapa» solamente se ve en las revistas de moda muy satinadas, muy gordas y muy caras. Cada día se pronuncia más la palabra «glamur», pero cada vez hay menos gente con encanto. No sé a qué tanto Zara y tanta butí del Cortinglés, si la gente va cada vez más zarrapastrosa. Ellos, modelo Paquirrín, con pantalones piratas, camisetas y pantuflas. Ellas, modelo Nekanes, con los pelos como a nadie le importa, con un vaquero de talle bajo y con el ombligo (con pírcin) fuera; o modelo niña-del-se-llama-copla, que es lo mismo, pero en castizo andaluz muy metidito en carnes. El Domingo de Ramos será ella. Prepárense para ver gente fea el Domingo de Ramos, en las oleadas canis que toman Pijolandia. Y lo malo es que irán con voluntad de buen aliño indumentario. Como las bodas de los sábados. ¿Usted ha visto el desfile de máscaras a pie que son muchas bodas de los sábados, las que se ven en la Capilla Real, o en la Magdalena, o en el andén del Ayuntamiento? No se sabe qué es peor: si que vayan zarrapastrosos, con las bermudas o los pantalones piratas, o que se arreglen. Yo los tendría siempre en invierno, que se nota menos lo feos que son. O metidos en el coche. Porque, eso sí, los coches son cada días más bonitos y más maravillosos. Los coches que se ven por Sevilla sí que tienen glamur. Pero, hijo, se para el coche fantástico, el 4 x 4 carísimo con los cristales tintados, y sale la gente más horrorosa del mundo. Cuando oigo el tópico de la pérdida de valores, pienso para mis adentros: ¡pues anda que la pérdida de valores estéticos! Cofradías y catenarias.- Me esperaba una postura más valiente y contundente de las cofradías ante el problema de las catenarias. Por ejemplo, como han hecho las cofradías de Córdoba sobre las mismas catenarias; se ve que allí ha estado Asenjo de obispo, claro. Me esperaba que exigieran al Ayuntamiento la retirada inmediata de las catenarias. Pero, nada, han acordado (por aclamación, eso sí, para que nadie se signifique) que antes de la salida cada cofradía rece para que los pasos no se enganchen en los cables. Y poner en marcha una campaña para concienciar sobre el problema. Y dar un comunicado. Y crear una comisión. Con razón el Ayuntamiento está encantado de la vida y se muestra «aliviado» por la decisión y ha tildado la postura de «inteligente». A propósito de inteligente. Juan Ramón dijo: «Inteligencia, dame el nombre exacto de las cosas». Yo sé el nombre exacto de esto. Empieza también por C, como cofradía, Consejo, comisión y comunicado. Es una palabra que empieza por «co» y rima con cofradía. Y faltan los que también empiezan por «co» y riman con procesiones.
Se cansan los oídos de escuchar las noticias contradictorias sobre el caso de Marta del Castillo, la vergüenza es un concepto vacío para estos niñatos que mantienen en alerta a la opinión pública. Es realmente terrorífico que almas tan despiadadas puedan habitar entre nosotros, inundando ciudades con sus modismos y lindezas transmitidas de unos a otros. Hoy es el día del “Padre”, hasta ahí podríamos pensar que se celebra de una forma simbólica o comercial como tantas celebraciones y efemérides que salpican los calendarios. Pero hoy no me gustaría pasar por alto la responsabilidad que encierra el significado de esas cinco letras, siendo la parte de engendrar la más sencilla de ese todo. Lo complicado viene después, cuando una vez que se le da vida a la vida y el proyecto de “ser” se vuelve realidad. Es aquí cuando el compromiso se hace importante, comenzando las obligaciones y la necesidad de proveer al niño de herramientas para ser un individuo social. El padre inicia la formación de una forma natural, sin reglas escritas, aportando, transmitiendo y participando en todo aquello que debe ser la base para crecer como persona. Y llegado a este punto me pregunto ¿Qué grado de implicación están teniendo los padres? ¿Por qué los padres se inhiben de ese proceso?
No pido que los hijos se lleven de la mano haciéndolos continuación de nuestros deseos y nuestras frustraciones, porque de esta forma jamás se desarrollaran como personas, sino que serán una repetición de nuestras vidas y no habrá sitio para sus inquietudes (aunque algunos jóvenes se sienten cómodos así, no creo que sea la forma adecuada para desarrollar otras capacidades desconocidas que puedan tener a priori).
Los patrones para hacer buenas personas deben estar basados en el respeto, en los modales, en la sensatez, en la prudencia y en el conocimiento de que somos reflejo de todos aquellos que sacrificaron su tiempo por nosotros.
Hoy me pongo del lado del sufrimiento, de la tristeza, de la desolación, de ese padre que hoy sufre porque no encuentra ni el cadáver de su hija y ese abuelo que con tanta entereza está soportando los peores momentos de su vida. Con las manos vacías tras tanto tiempo, siguen luchando y siguen siendo padre aunque ella ya no este entre ellos. Cuando esos jóvenes se desdicen mil veces ante la justicia no lo hacen de una forma conciente, sino que proyectan un comportamiento común y que han ido adquiriendo con el tiempo. Así miles de chavales se mueven en un mundo basado en la mentira y en el todo vale, dejando lo aprendido totalmente apartado, pues no les aporta nada en estas pandillas de barriada que confunden la realidad con la ficción de sus vidas. Quitar esa lacra social de nuestras calles debe ser un reto, empezando por informar a los padres, comprometiéndolos en su importante cometido para que tengan constancia de la educación de sus hijos.
La figura paterna debe revalorizarse ante la mentira, ante esta sociedad llena de falsedad donde la amistad es algo tan volátil que apenas tiene valor. Los nuevos modelos de familia lo único que conseguirán será desvertebrar un poco más nuestras casas, abandonando a su suerte a chavales que nunca tendrán un modelo de cariño.
Ojala que el sufrimiento del Padre de Marta se vea reconfortado por Dios y su Bendita Madre.